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sábado, 29 de diciembre de 2012

Lisboa. Un puente de carrera. (2 de 2)


Se acaba el año y yo para no "estropear" mi media de este año en lo que a entradas se refiere, he ido dejando el final de la crónica de Lisboa, tanto que casi se me han olvidado ya los acontecimiento allí vividos... Algo podré recordar...

Lo que debía haber sido...

El maratón de Lisboa era el señalado para completar mis once primeros maratones, entramos ya en números más que contundentes, por eso y por amistad estaba señalado para ser el primero en que bajase de cuatro horas quince minutos o al menos acercarme lo máximo posible a esos números. No, no iba solo, era imposible tener mejor sombra que mi amigo Saturnino, él, que cree más en mi que lo que yo llegare a creer nunca. Lo tenía todo previsto el ritmo que debíamos llevar, lo que teníamos que ir ganando, pensando como era cada tramo de este maratón, todo previsto excepto yo y mis contingencias... Para empezar la mínima auto-critica necesaria en estos resúmenes, llegaba a Lisboa con al menos veinte sesiones de entrenamiento menos de las precisas, aún siendo muy consciente de ese problema las expectativas no eran negativas. La motivación era grande y los entrenamientos habían sido placenteros, sin problemas añadidos.



Lo que terminó siendo...


La noche previa a la carrera mis intestinos no se comportaron como a cualquier corredor le gustaría, es uno de esos temas no resueltos por mi en estos años como corredor. Así que ya me levante con medio cuerpo bien, medio cuerpo mal, pero al ir pasando los minutos y estar más cerca de la hora de salida me hizo olvidarme de ello. Hasta el kilómetro veinte, con la compañía de Saturnino y su amena charla, yo participaba menos, todo fue rodado y mejorando en lo posible los planes, pero llegó la isotónica y su caída en mi interior no trajo consigo nada medio bueno... Yo que tenía bastante con las piernas, la respiración, tenía ahora que lidiar con los intestinos y eso ya era demasiado para mi cabeza... Cerca del kilómetro veinticuatro Saturnino se adelanta o yo me atraso, o ambas dos cosas, era lo mejor para los dos y un sueño más, un año más se me escapa de los pies...
Avituallamiento del kilómetro 24 y me busco unos árboles para aliviar la vejiga, me alivie bien pero no como pensaba, así que después de vomitar empezó otra carrera. Sinceramente nunca antes lo he pasado tan mal en un maratón. He tenido problemas musculares, la tortura de la rodilla, la agonía del no poder mover ni un musculo, pero lo de Lisboa era otra cosa, más interna y a ella se sumó los catorce kilómetros más aburridos y anodinos de todos los que he corrido. Ni los que corrí en la media de una ciudad de la Mancha son comparables.
Pero ya os lo he dicho muchas veces, soy un tío muy afortunado, tengo mucha suerte, en los últimos kilómetros me pasaron varias "espartanas" dándome ánimos, necesitaba más que éso, pero en estas que una de esas "espartanas" consiguió que la siguiera, Paula me ánimo a coger ritmo y terminar el maratón a su lado. Creo que nos ayudamos ambos, a esas alturas y con la cuesta eterna del final de carrera fue un alivio tener compañía. Espero poder agradecérselo el día de la Media Maratón de León, si ese maratón de Lisboa lo terminé en 04:41':56" fue sencillamente por su compañía, sino me hubiera ido a las cinco horas y...

Foto cortesía de Ángeles.
No fue el maratón soñado, en algún momento fue una pesadilla, ahora solo queda preparar el número doce y empezar a soñar cómo será, para ello nada mejor que empezar a mover los pies, con ritmo...
Un saludo.

martes, 11 de diciembre de 2012

Lisboa. Un puente de carrera. (1 de 2)


Mi tercera visita a Portugal no podía ser de otra manera ha ido acompañada de una carrera, el turismo de runner's es el que más practico. La cita el maratón de Lisboa en su 27ª edición. La compañía de lo mejor que se puede encontrar, Saturnino y Ángeles, Gustavo y sus Raquel's Team, Tábita y sus princesas, con tan buenos ingredientes era evidente que todo debería salir bien. Pero siempre hay más cosas que ayudan a que las cosas salgan bien, son todas esas que nosotros no controlamos al cien por cien en un viaje véanse el transporte, el alojamiento, la climatología, el encanto del lugar visitado...
Así que en esta primera parte hablaremos un poco de ellas...

El transporte

Era la primera vez que las princesas montaban en avión, no os lo voy a negar seguramente estábamos más motivados los mayores que ellas ante tal reto, lo mismo ayudó que no se enterarán de nada hasta la tarde anterior, no podía aguantarme más las ganas de decírselo... Además usamos transporte público en todas las conexiones tanto en Madrid como en Lisboa, las encantó la experiencia de montar en avión sobretodo "despegar y aterrizar"... Se portaron como auténticas campeonas.
El transporte público en Lisboa está organizado con cuatro líneas de metro, identificadas por cuatro colores, vermelha, azul, amarela y verde. La vermelha (roja) es la que tiene conexión directa al aeropuerto con la Terminal 1, es importante reseñar que la conexión entre la terminal 2 y la 1 se hace por medio de autobuses de color amarillo. A fecha de hoy las compañías que operan en la Terminal 2 son: Easyjet, Transavia y Blue Air. En pocos minutos en metro estás en el centro de la ciudad.
Además del metro, tienen una red de tranvías y autobuses que conectan con todos los rincones de la ciudad. Es más que suficiente la red de transporte público para visitar la ciudad y lo más importante en comparación con las tarifas del transporte Madrieño están mejor pensadas de cara al turismo. Por si eso no fuera poco el transporte público en Lisboa es bastante más barato que el nuestro y en calidad no tiene nada que envidiar al de aquí. Eso sí no encontré ni un solo anuncio o campaña publicitaria de auto-bombo sobre lo bueno que es...

Los mandos de un elevador...
Antes de olvidarme de ello, oye, la foto es de uno de los tres elevadores o funiculares que funcionan en Lisboa, monumentos nacionales, este en concreto es el elevador Da Gloria, que te sube desde más o menos la Plaza de los Restauradores al mirador de San Pedro de Alcántara, con unas vistas espectaculares incluso debajo del diluvio universal... Pero si queréis saber más hablad con Gustavo que tiene "mano" con uno de los conductores...


El alojamiento


Somos bastante previsores y al poco de decidir correr el maratón de Lisboa tuvimos a nuestro "rastreatror" particular buscando alojamiento para toda la tropa. Hay que reconocer que Gustavo realiza una labor ardua, tan ardua que al compartirla con nosotros nos llega a abrumar, ante todas las opciones y posibilidades que nos ofrece llega un momento que añoras a un "dictador" que te de todo elegido... Esperemos que nunca desfallezca y siga haciendo ese gran trabajo, después todos disfrutamos de la recompensa...

El alojamiento finalmente elegido desato entre todos comentarios del tipo "como sea la mitad de lo que dice ser, va a ser genial...", reconoceremos que también tuvimos nuestras dudas, de si habría o no gato encerrado, pues no, era lo que se decía que era.
Un apartamento en una zona céntrica de Lisboa cercano a Marqués de Pombal, 230 metros cuadrados y a todo lujo. Con una muy buena relación calidad precio, un trato estupendo de la empresa que los alquila Lisbon Inside Connect tanto de la relación online realizada por Guilherme Passanha partner de la citada empresa como de su colaboradora que nos trató personalmente en Lisboa, mi mala cabeza me impide recordar su nombre, lo siento. Como una imagen vale más que mil palabras y a mi estas últimas me faltan:

La fachada... (Foto cortesía: Saturnino)

El Salón... Yo también tengo chimenea en el mío...

La Cocina... 
Bueno en definitivas cuentas quién no tiene una casa parecida a ésta, total qué son unos metros más o menos, cinco cuartos de baños más o menos...


La climatología...

Se puede resumir con un jueves lloviendo como si se acabara el mundo, yo creía que los Mayas se habían equivocado de fecha, un viernes espectacular soleado y buena temperatura, un sábado con algo de niebla mañanera y un domingo más fresco en las primeras horas del día, pero perfecto para correr, ¿qué más se puede pedir?

Dentro del funicular empapados... Sí, me saca la lengua Elba...

Una ciudad con encanto...

Pues al igual que en su día me encantó Oporto he de decir que Lisboa me ha conquistado de la misma manera. Son ciudades con encanto. Ha sido un sentimiento generalizado entre todos los que hemos estado allí, quizás lo único que nos ha "sorprendido" un poco es el carácter de los Lisboetas, no nos vamos a engañar no son un deshecho de simpatía... De todos modos, he de reconocer que gestos que he visto en el metro cediendo asientos, por ejemplo son de esos que me gustaría ver más en Madrid, la educación no va de la mano con la simpatía...
Creo que es una ciudad para patear y pasear, sus calles, sus plazas, sus escaleras, el mar, sus monumentos, en fin un destino más que recomendable.

¡Concurso! ¿Desde dónde está sacada la foto?
Bueno os dejo con un concurso y todo, en un par de días la segunda parte del viaje a Lisboa, esa parte en la que os cuento la lucha contra los kilómetros, contra uno mismo y su mecanismo...
Un saludo.

viernes, 7 de septiembre de 2012

La vuelta al cole...


Aunque el título de la entrada puede dar pie a distintas interpretaciones y para no haceros esperar a leerla entera os diré que sí y que no. Que sí es una entrada sobre la vuelta a los horarios escolares, las asignaturas, el comedor, los libros y todas esas cosas que rodean la vida escolar, este año me toca de cerca, y que no, que no es solo una entrada sobre el retorno al curso escolar... Es una mezcla de todo eso y más.

La vuelta al curso escolar

No hacía falta ser muy listo para saber que las becas a los libros de texto y las ayudas al comedor iban a desaparecer de la Escuela Pública Madrileña, tan mal gestionada por una de las mayores vergüenzas que lastra a la clase política de nuestro país, lo sé, no es la única, por desgracia abundan los personajes de su calaña en la "gestión de lo público", que por si alguien aún no se ha enterado equivale a la "gestión de nuestro dinero y patrimonio". Así las cosas Doña Croqueta (Esperanza para los amigos) y los inútiles (sus consejeros para los amigos), han usado su táctica mejor aprendida, no decir nada, no hacer nada y ya saldrá el sol por donde quiera.
Pero la culpa no es de ella, ni de los que gobiernan con ella, ni siquiera de su partido, la culpa es nuestra, de los votantes de la Comunidad de Madrid que seguimos votando a una gestora incompetente. Que reconociendo su inutilidad pregona que hay que dar la gestión de nuestro dinero y patrimonio a manos privadas, véase Canal de Isabel II, el Metro de Madrid (ese que era la envidia del mundo mundial), Tele-Espe (Telemadrid para los amigos) y así todo lo que pueda oler a tibio o jugoso negocio para los amigos. Claro que tampoco se corta a la hora de pedir que el Estado vuelva a recuperar todas esas competencias que no hace muchos años alardeaba de gestionar mejor que nadie, Sanidad, Educación, Justicia... Y me pregunto yo, cuando ya haya conseguido sus objetivos y todo se lo gestionen entre empresas privadas y el gobierno central ¿se irá a su puñetera casa por siempre jamás?

En otro orden de cosas más alegres relacionadas con la vuelta al curso escolar, las supernenas están deseando volver a clase con sus compañeros, las profes, los libros... En fin todos necesitamos un poco de "rutina" para centrarnos, el lunes llega por fin.

Yo ese mismo lunes empiezo otro curso presencial en la EUIT esta vez en el Campus de Ciudad Universitaria, me llevará hasta mediados de Noviembre y me tendrá de nuevo las tardes noches ocupadas, he tenido mucha suerte consiguiéndolo. Al mismo tiempo tendré que apañarme con dos cursos online, uno de Administración de Redes y el que llevo tiempo realizando de Community Manager, todo sea por el reciclaje profesional y la apertura de horizontes...

La vuelta al curso runner

Acabada la época estival que siempre es más relajada en cuanto a carreras se refiere comenzamos lo que va a ser un Otoño más que caliente, no me refiero al que nos va a deparar el secuestro (rescate para los amigos) que se hará más que visible en unos ocho o diez días, tampoco me refiero a la posibilidad de tener que ir a tierra quemada, para las distintas tareas de re-forestación, dada mi condición de parado y la condición de tontos del culo del gobierno de la nación, que estoy pensando "que demonios sabré yo de bosques, rastrojos, incendios y demás, solo por ser parado..." Me refiero a un Otoño movido en cuanto a competiciones y carreras, os pongo en antecedentes de los tres próximos "grandes eventos":

30 de Septiembre, 6º Maratón de Zaragoza.
La primera gran cita del Otoño más que calentito que me espera. No voy a engañar a nadie, a falta de veintitrés días está claro que no será ni de lejos mi mejor maratón, pero ayudará en lo que se me va a ir viniendo encima poco a poco. Allí estaremos con mi amigo Saturnino en el que va a ser sin duda uno de sus mejores maratones, claro alguna risa nos llevaremos para el cuerpo también...

11 de Noviembre, 48ª La Behobia-San Sebastían.
Segunda cita del Otoño, pasaremos unos días en un caserío y disfrutaremos de una de las carreras más representativas del calendario nacional de carreras populares. Para esta aventura nos juntaremos con el Churri, Gus y Ángel el CSI. A esas alturas espero estar ya bastante más entonado que en Zaragoza...

09 de Diciembre, 27º Maratón de Lisboa.
A doce días para el final del otoño disputaremos el maratón de Lisboa, repetiremos corriendo los tres mosqueteros de Berlín, Saturnino, Gus y el que suscribe. No faltará Ángeles y en esta ocasión nos llevamos al resto de la familia, así no tendremos ocasión de aburrirnos, ni de añorar a nadie. Gus no estará todo el rato pensando en que comprar para llevar a sus chicas, yo pensando si va a ser que no exagera y yo me quedo corto y Saturnino mirando al cielo y pidiendo que acabe pronto esa tortura de la compra de recuerdos...
Es el objetivo que me hace buscar a la señora constancia y que al llegar a casa después de entrenar me lleva a tener esta conversación con Tábita:

- Cariño sufro mucho, estoy muy jodido... Todo va muy bien...
Y oír su sincera y abierta respuesta:
- ¡¡HAY QUÉ JODERSE!!

Bueno ya os iré contando novedades, si tengo que ir a limpiar montes, si de repente aparecen becas o ayudas, o si sigo sufriendo, mucho, mucho, mucho.
Un saludo.

martes, 8 de septiembre de 2009

La costa de Lituania

Los días que pasamos en la costa de Lituania estuvimos alojados en una ciudad llamada Klaipeda. Turísticamente no tiene interés alguno, su importancia radica en que es el principal puerto marítimo del país que queda libre de hielo en invierno. Sin embargo, a esta ciudad le debo el momento surrealista del viaje, que se produjo una noche en la que acabamos en un garito cubano llamado El Calor, que hacía de veras honor a su nombre, rodeados de unos tunos (sí, sí, de la tuna de la universidad) mientras veíamos bailar algo que quería imitar al flamenco a unas lituanas con traje de faralaes y un lituano, supuestamente vestido de torero, aunque el capote que llevaba (¡¡¡en los hombros!!!) parecía más una capa de drácula que otra cosa. Todo esto aderezado por el típico humo de discoteca (afortunadamente en Lituania está prohibido fumar en todos los espacios públicos y del humo del tabaco nos libramos). En fin, lo que nunca creí llegar a ver.


Desde Klaipeda sale el ferry que en unos siete minutos te lleva a la península de Curlandia, de la que está separada por un mar interior. Esta península está unida al continente por una zona de Rusia que está entre Polonia y Lituania y que se llama algo así como Kaliningrado. ¿Alguien sabía de la existencia de este trozo de Rusia en mitad de Europa? Llamadme ignorante pero para mí, primera noticia. Este es el motivo por el que hay que ir en ferry, ya que para pasar por esta zona se necesita visado. Curlandia es un espacio natural protegido en el que destacan las grandes dunas y pequeñas poblaciones de pescadores, con preciosas casitas de madera de colores rodeadas de jardines y vallas que no alcanzan el metro de altura. Estos pueblecitos se han reconvertido en lugar de veraneo, el sitio ideal para unas vacaciones tranquilas, playa, relax y naturaleza. Nosotros estuvimos paseando por Nida, totalmente recomendable.
Aunque lo mejor del día para mí fue el atardecer en la playa, con el viento que casi nos arrastraba y el mar Báltico rugiendo.


El día siguiente lo dedicamos a conocer Palanga, otro sitio de veraneo pero mucho más grande y masificado, aunque nada que ver con la costa levantina española, por supuesto. Allí visitamos el Museo del Ámbar, toda esta zona del Báltico es conocida por la cantidad y calidad de ámbar que es posible encontrar. El museo en sí no está mal pero lo mejor es dónde está ubicado, en un palacio situado en lo que ellos denominan jardín botánico pero que es más bien un parque enorme. Por la tarde alquilamos unas bicis y pudimos recorrer la mayor parte del mismo. El resto del tiempo lo aprovechamos en la playa, donde pudimos probar por fin el agua del mar Báltico. Sorprende que no tiene casi sal y, en contra de lo que me había imaginado, su temperatura era bastante agradable.

La última parada en Lituania la hicimos en un lugar llamado Siauliai donde se encuentra un importante centro de peregrinación llamado Colina de las Cruces, donde cada peregrino puede dejar su propia cruz. A mi modo de ver es un sitio bastante tétrico, con tanta cruz de todos los tipos, tamaños y materiales, aunque para los lituanos es el símbolo de la resistencia del catolicismo durante los años de ocupación soviética. A pesar de que fue destruida en varias ocasiones, siempre volvía a aparecer.


Desde aquí ya nos encaminamos a Letonia, así que nos despedimos del lituano y de su moneda (las litas) para empezar otra etapa del viaje que ya os contaré otro día. Y tardaré un poquito porque esta tarde me voy rumbo a Sicilia a disfrutar de la segunda parte de mis vacaciones. A mi vuelta voy a tener un montón de "trabajo" acumulado...
Por cierto, Laura colabora en esta entrada aportando las fotos.

lunes, 7 de septiembre de 2009

Lituania: Vilnius y alrededores

Con más de un mes de retraso, aquí empieza la crónica de mi periplo estival por Lituania, Letonia y Estonia. Estas tres repúblicas, aunque distintas, tienen bastantes cosas en común, como ya os comenté a mi vuelta.

Lo que más me impresionó según aterrizábamos en Vilnius, la capital de Lituania, fue lo verde que era todo. Daba la impresión de que el avión fuera a parar en medio de un bosque. En Vilnius pasamos una tarde y una mañana.
La primera parada fue el Museo de las Víctimas del Genocidio, que está situado en el edificio donde tanto la KGB como la Gestapo tuvieron su cuartel general. Resultaba bastante impresionante poder ver la recreación de las celdas de los reclusos y pasear por la cámara de ejecuciones y más si tenemos en cuenta que se han utilizado hasta no hace tanto tiempo. Esta clase de sitios nos hacen reflexionar sobre la clase de mundo en el que nos ha tocado vivir. Antes de la guerra, existía en Vilnius una de las comunidades judías más florecientes de Europa. Aún se conserva su barrio, que fue una de las zonas que más me gustó de la ciudad. No puedo comparar Vilnius con ninguna de las capitales europeas que conozco ya que, a pesar de sus bonitos edificios y lo cuidado que está todo, no me quedé con nada que descatar o recomendar, simplemente el pasear por sus calles, insólitamente vacías a mi modo de ver.

Una de las cosas curiosas con las que cuenta esta ciudad es la existencia de una república independiente en uno de sus barrios. Se llama la República de Uzupis y en uno de sus muros está colgada su constitución que, entre otras cosas, da derecho a "ser único, a amar, a ser feliz (o infeliz) o a ser un perro".


Para entrar en este barrio hay que cruzar un puente cuyas barandillas están llenas de candados. Según la tradición lituana, las parejas de recién casados tienen que colgar un candado de algún puente o mirador para no separarse nunca, ¿funcionará?


A unos 30 km. de Vilnius se encuentra Trakai que, en el pasado fue temporalmente la capital de Lituania. Allí destaca su castillo, supuestamente medieval aunque en su mayor parte está reconstruido. Para mí lo mejor fueron los paisajes de la zona, el propio castillo está en una isla del lago Galvé que han comunicado mediante un puente con el pueblo.

A la hora de comer probamos uno de los platos típicos de Lituania, la sopa fría de remolacha. Estaba buena, a pesar del exceso de eneldo que quita el sabor de todo.
Mi impresión general de la gastronomía lituana no fue muy positiva, ni por la calidad, ni por la cantidad, ¡¡el hambre que pasé!! Otra de las características negativas es la mala atención en los restaurantes. Sin exagerar, desde que pedías podía pasar fácilmente una hora y media hasta que empezaban a servir los platos. Si los madrileños nos desesperamos por la lentitud del servicio en cuanto salimos del caos y las prisas de nuestro Madrid, no os quiero contar lo mal que lo pasamos por estos lares...

Desde aquí nos encaminamos a la costa, pero eso será otra entrada.

jueves, 30 de julio de 2009

De vuelta de la Ruta del Ámbar

Pues ya estamos aquí las chicas del d3 después de haber hecho un recorrido de diez días por las ex repúblicas socialistas soviéticas de Lituania, Letonia y Estonia. Ya veo que esto sigue de obras, está claro que estará empantanado todo el verano. ¡¡Cómo está el gremio!!
Hablando del viaje, lo que más me ha llamado la atención es lo rápido que se han "recuperado" del pasado comunista, a juzgar por el gran número de coches de gama alta que había por todas partes. Aunque en las afueras de las ciudades predominaban los edificios de aquella época, estaban en buen estado y todas las calles y espacios públicos estaban impolutos y llenos de flores. Nada que ver con la impresión que me llevé de Bulgaria el año pasado. Aún así me quedo con la experiencia búlgara, mucho más enriquecedora por el contraste cultural.
Me ha gustado mucho lo verde que es todo, casi la mitad de la superficie de la mayoría de las ciudades está ocupada con parques y jardines, con árboles enormes. Claro que la culpa la tiene que llueve casi todos los días (aunque solo sea un ratito) y eso, cuando estás de turisteo no es muy agradable que digamos, así que el chubasquero se convirtió en nuestro mejor amigo. Esta abundancia de agua contrasta con el poco uso de ella que hacen lituanos, letones y estonios o a lo mejor la usan sin la compañía del jabón y del desodorante, porque no os imagináis el "perfume" que se gastan en general. Mujeres impresionantes, con unos cuerpazos de aúpa y rubias naturales pero que "echaban para atrás". Para las lectoras, decir que el género masculino no estaba físicamente a la altura de ellas.

Vista de Tallinn desde uno de los miradores de la parte alta

Si tengo que elegir, me quedo con el viaje en barco por el río Daugava (en Riga, Letonia) con llegada al Báltico al atardecer y con la ciudad de Tallinn (capital de Estonia) que es una maravilla.
Pero esto es adelantar acontecimientos. En breve os daré más detalles, con documentos gráficos incluidos. Ahora tengo que recuperarme de la falta de sueño (madrugar después de acostarse a las tantas es lo que tiene), ordenar las fotos en el pc y los recuerdos en la cabeza para contároslo lo mejor posible.

lunes, 15 de diciembre de 2008

El pico más alto de la península

El penúltimo rey árabe de Granada, padre del Boabdil que todos conocemos de las clases de historia, se enamoró de una de las sirvientas de su primera mujer. Además de sirvienta, la chica era cristiana, lo que supuso un gran escándalo para la época. Un montón de voces críticas se manifestaron en contra del rey, que decidió casarse con ella una vez se hubo convertido al Islam. Aunque después de la boda, el rey se retiró a un palacio en Salobreña a vivir con su nueva esposa, terminó tan harto de todas las críticas recibidas que determinó que después de su muerte se llevaran su cuerpo al pico más alto de Sierra Nevada, para poder descansar alejado de todo el mundo. El nombre del rey era Muley Hacén y el Mulhacén se llama así por este motivo.

Esta es una de las vistas del Mulhacén desde el recorrido por el barranco del Poqueira. La verdad es que me dieron unas ganas terribles de convertirme en una aguerrida montañera, como diría el bueno de Losito, y llegar hasta la cumbre. Claro que soy consciente de mis limitaciones y aún estoy muy lejos de llegar a conseguir algo así. En un futuro, quizá.

miércoles, 10 de diciembre de 2008

Sábado en Granada

Después de un madrugón de aúpa, cogimos el autocar a las 6:30 rumbo a Granada. Como os podéis imaginar la mayor parte del trayecto la pasé durmiendo. A las 12:30 llegamos al hotel que no estaba en la misma Granada sino en Peligros, a unos 5 Km. Enseguida comimos porque a las 14:30 teníamos hora para visitar la Alhambra y el Generalife. Esto es lo que se ve cuando llegas al Generalife.
La Alhambra es un recinto extensísimo en el que se encuentran ubicadas una serie de edificaciones, siendo la más representativa la de los Palacios Nazaríes (donde se encuentra el famoso Patio de los Leones). Las otras son: el Palacio de Carlos V, la Alcazaba que es un recinto militar fortificado (en esta ocasión no hubo tiempo de visitarla), la Rauda o cementerio real, la Medina que era la zona donde vivían las personas al servicio de la realeza y el Generalife, que era el palacio de verano.

La visita guiada comenzó por el Palacio de Carlos V. Es un edificio renacentista magnífico, aunque cuando piensas que está metido a capón junto a los Palacios Nazaríes y que para su construcción se destruyeron en parte, te acuerdas de toda la familia de Carlos V (de la de España y de la de Alemania) y la impresión que te queda es que es un pastiche que no pega ni con cola donde lo han puesto. Encima, el edificio quedó a medias. Menos mal que por lo menos ahora en sus salas hay exposiciones. Una pena.

A continuación pasamos a los Palacios Nazaríes que, sin ninguna duda, es la parte más impresionante de la Alhambra. Parece mentira que haya sobrevivido a décadas de abandono sin deteriorarse más. Es un conjunto de tres palacios, con sus respectivos patios con fuentes (como no podía ser de otro modo tratándose de arquitectura árabe). La decoración de las paredes y los techos es maravillosa. Como por mucho que diga no será suficiente para describirlos, aquí tenéis unas fotillos que seguro os gustan más. Ésta es del Patio de los Leones:

La pena es que la fuente que da nombre al patio está sin leones y cubierta con un estructura de madera y cristal donde, por lo visto, están restaurando in situ el vaso de la fuente. Pero bueno, yo soy de las afortunadas que en su momento vieron el patio en todo su esplendor.

Aquí os dejo otros detalles que espero que os gusten:


La visita continuó en el Generalife, pasando previamente por la Medina. El Generalife lo utilizaban en verano porque, al estar orientado al norte, era el sitio más fresco. Los surtidores de las fuentes no son de la época, sino del siglo XIX.

Los jardines del Generalife son preciosos... en primavera, ahora estaban un poco pachuchos los pobres, aunque alguna rosa todavía sobrevivía.

El resto de la tarde lo pasamos por el Albaicín y el centro de Granada. Vino un guía con nosotros que además de llevarnos por las callecitas estrechas y empinadas (¿es que no tuve bastante con Oporto?) nos iba contando la historia del lugar. La pena es que ya era de noche y no merecía la pena hacer fotos. Como no podía ser de otra manera estuvimos en el Mirador de San Nicolás. ¡¡Qué agobio!! Peor que el metro en hora punta. Pero la vista de la Alhambra desde allí sigue dejando sin palabras. Ya lo dijo Clinton, el atardecer más bonito del mundo. Luego fuimos bajando hacia la zona de la Catedral y la Alcaicería, donde están todas las tiendas típicas.
Las visitas guiadas son interesantes y te hacen fijarte en cosas que si hubieras ido solo te hubieran pasado desapercibidas. Pero claro, no eres tú quién marca el ritmo y eso a veces es un poco molesto. En este caso, como no era la primera vez que iba, no me importó demasiado, pero para quien no conociera Granada antes le debieron quedar muchas ganas de volver tranquilamente.
Agotados de tanto paseo llegamos al hotel. Es un sitio familiar y todo se lo comen y se lo guisan ellos. Después de la cena, el tipo de recepción (que también era el gerente) se puso a los teclados, su mujer a cantar y el camarero (que era el hijo del dueño) a tocar la guitarra y a cantar. Así como lo leéis. Nos quedamos alucinados. El otro hijo que también nos había servido la cena, se puso a poner copas. Vamos, una juerga en toca regla. Creo que duró hasta las tantas porque tenían repertorio para rato y mucho más actualizado que algunas orquestas profesionales. Yo a las doce me retiré como Cenicienta (sin perder ningún zapato), que al día siguiente teníamos ruta por la Alpujarra.
Ya os contaré.

viernes, 5 de diciembre de 2008

Comienzo de la escapada a Granada

Aprovechando que este finde tiene un día más, me he apuntado a un viaje organizado con un amigo. Así que mañana tomamos rumbo a Granada, una ciudad que me encanta y que os recomiendo si no conocéis. En el viaje está incluida la visita de la Alhambra y el Generalife, así que sólo por eso la escapada merecerá la pena. Los jardines del Generalife no estarán tan bonitos como las otras veces que he estado, que era primavera, pero bueno, la verdad es que tengo muchas ganas de volver.
Otro día está previsto una ruta de senderismo para conocer los pueblos del Barranco de Poqueira, en las Alpujarras. Esta zona no la conozco y me apetece un montón. Además podré disfrutar (o sufrir, nunca se sabe) de la nieve que ha caído en abundancia en los últimos días.
Espero que disfrutéis también del finde con día extra. Ya os contaré qué tal a la vuelta.

jueves, 4 de diciembre de 2008

Fin de la escapada a Oporto

Sí, ya sé que regresamos el martes y eso son dos días, pero como lo único que hicimos el último día fue desayunar y salir pitando al aeropuerto, no merece la pena dedicarle una entrada entera.

El tercer día de nuestra estancia en Oporto amaneció nublado y con bastante más frío que el fin de semana, así que tuvimos que echar mano del abrigo que tan gustosamente habíamos dejado en el hotel los días anteriores. Nuestro plan era ir a visitar una de las bodegas del otro lado del río y hacia allí nos encaminamos. Cómo no, el primer paso fue descender nuestras ya queridas Escadas do Caminho Novo. Aquí también se hace presente el viaje al pasado del que os hablaba el otro día. Mirad las pilas de lavar la ropa en las puertas de cada casa.

Cruzamos el puente de D. Luis I por el nivel inferior. La vista del Casi da Riberia desde Vila Nova de Gaia es impresionante. ¿Qué os parece?

¿Veremos algún día el resultado de esta grabación?
Habíamos pensado en visitar la bodega Sandeman, por ninguna razón en especial, simplemente nos gustó el día anterior cuando pasamos por delante. Antes de llegar tuvimos que refugiarnos un rato bajo un toldo para librarnos de la que estaba cayendo, que era ésta que no sé si se apreciará bien en la foto.

En la susodicha bodega sólo había visitas guiadas en inglés, así que no nos quedó más remedio que practicar nuestros conocimientos de la lengua de Shakespeare. Lo más curioso es que de los seis que hicimos la visita, cuatro éramos españoles. Hicimos un recorrido por las bodegas, donde nos explicaron cómo se hace el famoso vino de Oporto y las diferencias entre las distintas variedades. ¿Por qué será que ésta es la única foto en la que Abe está sonriendo?

Al finalizar la visita hubo una pequeña cata y tomamos dos copitas de dos vinos distintos que nos gustaron bastante. Hubiéramos querido comprar alguna botella allí mismo, pero como no íbamos a facturar las maletas, no pudimos hacerlo. Ya sabéis, la normativa sobre seguridad en aviones. Pero bueno, no os penséis que nos volvimos a España de vacío, en el aeropuerto compramos las botellas de rigor, que fueron de maravilla con mi tarta de cumpleaños del lunes.
A pesar del mal tiempo, nos atrevimos, previa estancia de nuevo bajo el mismo toldo de antes, a subir hasta el mirador del Monasterio da Serra do Pilar, disfrutando de más cuestas y más escaleras que, aunque estábamos al otro lado del río, la cosa no cambia tanto. Pero bueno, las vistas sin duda merecieron el esfuerzo. Estaréis de acuerdo, ¿no?

Volvimos a Porto cruzando el puente por el nivel superior. Desde aquí se pueden ver tres de los otros puentes que cruzan el Douro. El de estructura metálica fue el que proyectó Eiffel y se llama Ponte Maria Pia.

Entonces nos fuimos a comer un plato del día en un restaurante cerca de la Avenida dos Aliados. Como ya habíamos visto lo que teníamos previsto y el tiempo no acompañaba mucho, decidimos tomarnos un pequeño descanso en el hotel. Nuestras piernecillas lo agradecieron, la verdad. Después de una merecida merienda (Portugal está lleno de pastelerías a cada paso y es imposible no caer en la tentación) y como ya no hacía frío, nos dispusimos a patear los pocos adoquines por los que aún no habíamos pasado.
Después de eso poco más, cena y a dormir.

En resumen, una gran escapada y un destino que os recomendamos sin lugar a dudas.

lunes, 1 de diciembre de 2008

Segundo día en Oporto.

Llegados a este punto, me toca hablaros de nuestro segundo día en Oporto.
No os voy a engañar, mi cerebro no alcanza a almacenar tantos datos importantes sobre lo visto, al menos no tantos cómo los que Beatriz es capaz de manejar.
Lo primero de todo es comentaros que Oporto me encantó, de verdad.
Pero que no hace falta más que manejar cinco datos básicos para conocer su historia pasada y su realidad actual.
El primero y fundamental es que un tal Nicolau Nasoni, se puso al lío y de 1725 a 1773, se hizo medio Oporto... en mi opinión era un pesado que no dejaba a nadie más meter baza.
El segundo dato fundamental, es que por esta ciudad se debió perder un artesano de Talavera de la Reina, y alicató hasta el techo todo lo que hizo Nasoni... qué par de abusones.
Ahí va el tercer dato, el que decidió colocar la ciudad no pensaba en correr por ella... Para recorrerla es casi imposible encontrar un llano. O un falso llano como algún máquina denomina, a lo que teniendo pendiente no considera cuesta. Ana, hay que venir entrenado y concienciado para la media.
El cuarto dato es el Douro, el río es fundamental en el pasado y presente de esta ciudad, sólo pensad que el Oporto (el vino) baja desde los viñedos en barriles hasta Gaia para envejecer en barricas de roble... ¡qué rico! Vila Nova de Gaia está en la orilla de enfrente, así que ese es el motivo de tener hasta cinco puentes cruzando el río en tan poco espacio. Los Portuenses son gente amable, pero no son tontos, no van a dejar el vino allí, a la buena de Dios.
Y por último, cuando llega el fin de semana la gente se pira de la ciudad, sólo quedamos los guiris. Hasta el lunes me pareció una ciudad un poco "muerta", pero con el lunes llegó la actividad y la gente en la calle, a pesar del tiempo.
El domingo nos levantamos con ganas de afrontar un día completito, bajamos a desayunar al salón del Hotel. Nunca hagáis caso a quien se empeña en "traducir" los símbolos de una máquina de café. Los símbolos son "universales", y el de "leche" es leche aquí y en Pernambuco.
El primer destino ver la muralha Fernandina, que toma su nombre al finalizarse en el reinado de Don Fernando, en 1376. Sustituía a la muralla medieval que ya no cumplía con su cometido.
Parada para hacer foto del "puente" de Beatriz desde las escadas de Guindais, y nos dirigimos a la Sé Catedral. Nos encontramos que los claustros están cerrados y decidimos pasarnos por la tarde. Bajamos por la Rua Don Hugo.
La Rua conserva en parte su estructura desde los tiempos de la Edad Media, aquí se encuentran la Casa Museo Guerra Junqueiro, una casa medieval en el número 5, dónde en tiempos existía una casa gótica hoy derruida. Apenas conserva la pared Sur, que limita con la sede del Colegio de Arquitectos Portugueses, me persiguen... los arquitectos digo.
Callejeando nos encaminamos al siguiente objetivo, la Iglesia y Torre dos Clérigos, esta última una de las construcciones que más me gustó de la Ciudad.
Como podéis adivinar es del tal Nasoni, que para más delito lo hizo "gratis", lo que os digo reventaba el mercado inmobiliario de la época.
Las vistas desde la torre, hay que subir por una escalera que según avanzas se estrecha, son espectaculares. Como muestra un botón:



Después de visitar el conjunto de los Clérigos, pasamos por lo que es un mercado de pájaros, pero de refilón que Beatriz y los pájaros no hacen buenas migas.
Siguiente parada la Iglesia del Carmo y el Convento dos Carmelitas, una construcción curiosa, los dos edificios están adosados pero entre medias existe un edificio de poco más de un metro de ancho. Como curiosidad hasta los años 80 fue habitada por un particular ajeno a los edificios religiosos.
Tomamos un café cerca del Hospital Santo Antonio, y nos encaminamos a los Jardines del Palacio de Cristal. Estos jardines más la Quinta da Maiairinha y la Quinta Tait son las tres unidades que conforman el Parque. Los jardines tienen unas panorámicas del río Duero impresionantes. Tiene una gran variedad de especies vegetales, una rosaleda que en primavera debe ser digna de ver, Castaños de las Indias, Palmeras de California...
Para mi gusto es un lugar imprescindible en una visita a esta ciudad, yo creía que el Retiro era un parque envidiable, este ha ocupado ya su lugar de privilegio. Dentro del Parque está el Museo Romántico, pero los horarios no nos permitieron visitarlo.



Después de una comida rápida, nos vamos a los Claustros de la Catedral, como no puede ser de otra manera, nuestro amigo Nasoni tiene mucho que ver en la Catedral y lo que no, se lo atribuyen erróneamente. Es lo que tiene "estar en todas partes".
Las sucesivas transformaciones del templo, convierten a la Catedral en un ejemplo de edificio Barroco, pero he aquí que durante los años 1932 a 1936, los de patrimonio Portugués deciden intervenir para devolver a la Catedral su origen medieval... así que ni una ni otra cosa, la maldita manía del hombre de creerse Dios.
El claustro gótico tiene azulejos con temas del Cantar de los Cantares. También disfrutamos de la Casa del Cabildo, una hermosa escalinata une el claustro con la Sala Capitular.
En el entorno de la Catedral, se encuentra un Obelisco y una torre medieval, que por azares del destino no se encuentra en su ubicación original.
Cae la noche y decidimos cruzar a la otra orilla, allí esta Gaia, las bodegas y una zona de bares y restaurantes de muy nueva construcción. Cruzamos por el puente de Don Luis I, por el nivel superior.
El concepto de esta zona de ocio es con módulos prefabricados, pero con un toque de diseño que los hace muy atractivos. Al menos a mí me lo parecieron.
Paseamos por la zona a orillas del Duero, a la vuelta decidimos cruzar por el nivel inferior, decididamente el puente de marras es impresionante.
Ya sin luz, y sin casi nadie por la calle hacemos una parada técnica en un café de la Cais da Ribeira.
Para subir al centro de Oporto pensábamos usar un funicular... una vez más los horarios nos la juegan y subimos por las escadas de Caminho Novo.
El plan de viaje del lunes parece más relajado... ¿o no? Pero eso os lo contará Beatriz otro día.
Un saludo.

viernes, 28 de noviembre de 2008

Primer día en Oporto

Después de un vuelo normalito, con alguna turbulencia sin importancia, llegamos al aeropuerto de Oporto, pequeñito, bastante nuevo y bien comunicado con el centro de la ciudad. Nosotros cogimos el metro, que en la mayor parte de los tramos va en superficie, como el metro ligero del que disfrutamos en los madriles. Nos costó un poco entender el plano y las líneas, ya que el mismo andén es compartido por varias de ellas y nosotros no estamos acostumbrados. El caso es que llegamos a la Pensao Aviz sin ningún problema, pensión normalita pero correcta para el precio que habíamos pagado y bastante céntrica que era lo que buscábamos. No nos detuvimos mucho y salimos dispuestos a explorar la ciudad.

Porto, como la llaman los portugueses, está declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y se la conoce como la ciudad de los puentes (yo le cambiaría el nombre por la ciudad de las escadas, pero bueno, para gustos...). En la actualidad hay seis puentes que cruzan el río Douro, pero sólo uno de ellos está incluido en la zona declarada. Se llama Puente de Don Luis I y fue diseñado por un discípulo de Eiffel (que hizo otro de los puentes). Tiene dos niveles de paso y conecta Oporto con Vila Nova de Gaia donde se encuentran las bodegas. Mirad lo bonito que es:


El resto de los puentes los vimos de lejos, en alguna foto salen.

Lo primero que hicimos, dada la hora que era, fue ir a comer a la zona del río, que se llama Cais da Ribeira, que está lleno de restaurantes y donde se estaba la mar de bien al solecito; hasta prescindimos del abrigo, no os digo más. Para llegar tuvimos que descender unas escaleritas (nuestro primer contacto con la realidad de esta ciudad), con la sensación de haber sido transportados en el tiempo a unos cuantos años antes y a algún pueblo perdido de la mano de dios: ropa tendida en la calle y las mujeres tirando por la puerta el agua de fregar... Este es el último tramo de la escalera, hubo unos cuantos más antes:


Así que nos dedicamos a la gastronomía local. Para mí bacalao (plato potugués por excelencia) y para Abe, que de los peces pasa olímpicamente, un plato de tripas (callos) que es el plato típico de Oporto. Todo muy bueno. Después del homenaje, a pasear para disfrutar del día espléndido que tuvimos. Empezamos por recorrer el cais, que estaba lleno de paseantes como nosotros. Aquí lo tenéis:



A continuación nos encaminamos hacia el centro. Oporto no es una ciudad con muchos monumentos, su encanto está en la calles estrechas, empinadas, con edificios que están pidiendo a gritos una restauración, al menos en sus fachadas, así que lo mejor que se puede hacer para conocerla es callejear. A mí me recordó mucho a Lisboa, tanto por el urbanismo como por el tipo de edificaciones.

Llegamos al convento del San Francisco, en el que se puede visitar la iglesia y la casa del despacho en la que hay un pequeño museo, carente de interés en mi opinión, y una cripta, que nos recordaba más a una bodega de Jerez que a un espacio funerario, en la que hay un osario. El interior de la iglesia es muy bonito. A pesar de ser gótica, todo el interior se revistió de tallas barrocas, bóvedas incluidas, lo que me sorprendió bastante. Esta es la fachada de la iglesia:


Cuando terminamos ya era casi de noche, es lo que tiene el viajar en estas fechas, y el resto de cosas que queríamos visitar ya estaban cerradas, así que continuamos nuestro paseo alumbrados por la luces navideñas. Sí, yo me quejo porque el ayuntamiento de Madrid las va a enceder hoy, y a saber desde cuándo llevan encendiéndolas en Oporto. Se hacía súper raro ver escaparates en los que te deseaban feliz 2.009.

Junto al convento está el Palacio de la Bolsa, un precioso edificio neoclásico en el que estaba instalada la bolsa de comercio. Destaca porque no tiene nada que ver con el resto de los edificios que conforman la plaza en la que está. A Abe es una de las cosas que más le han gustado de este viaje. Se puede visitar por dentro, pero nosotros no lo hicimos. Por fuera, éste es el Palacio:


Unas cuantas cuestas y escalones después (de éstos no tengo pruebas), la siguiente parada fue la zona de la Catedral en la que aparte de ésta, podemos ver la Casa del Cabildo, el Palacio Arzobispal y una casa-torre de la época medieval. Una de las cosas curiosas es que el atrio de la catedral está revestido de azulejos, claro que en este país es bastante típico. Ya lo veréis de día, de momento, de noche es así:


A continuación estuvimos en la estación de Sao Bento, la estación de tren, que es la típica construcción con estructura metálica que a mí, en particular, me gusta bastante. Para poder construirla tuvieron que demoler el monasterio de San Bento, por eso la estación se llama así. La entrada tiene todas la paredes decoradas con miles de azulejos que no supimos si estaban recién restaurados o a punto de serlo, porque estaban recubiertos con una especie de malla de protección. Muy cerquita de la estación está la Avenida de los Aliados, una calle muy ancha con grandes edificios en los que están las sedes de algunos bancos y que, obviamente, no tienen nada que ver con los del casco antiguo.

Nuestras pobres piernas se negaban a continuar andando, así que nos tomamos un respiro en una cafetería donde nos echamos unas risas a costa del pobre camarero que era clavadito al cantante de Deluxe. Después buscamos un sitio para cenar y derechitos al hotel a dormir para poder continuar al día siguiente.

Si queréis ver algo más de Oporto mientras esperáis el siguiente capítulo de nuestro relato, os recomiendo esta página, que tiene un montón de información, fotos y planos de la ciudad.

martes, 25 de noviembre de 2008

¡¡¡Ya estamos aquí!!!

Hemos aterrizado hace poco más de tres horas. Ya veo que por aquí todo tranquilo, mi brother saca a relucir una foto del siglo pasado remasterizada, el atleti la caga en el último minuto haciendo un penalti, y España gana la tercera ensaladera sin Nadal...
Porto u Oporto, como queráis, muy bonito. Os daremos cumplida cuenta de lo allí visto por si algún día necesitáis de datos para alguna escapada, merece la pena.
Ana, para hacer turismo está muy pero que muy bien, para correr...
Espero que la media se corra por el extrarradio, el centro y el cogollo de la ciudad tiene unos desniveles que ni los de nuestro querido Madrid.
Aquí ya veo hace frío, allí en general el tiempo fue benévolo.
Un saludo.


viernes, 21 de noviembre de 2008

Este fin de semana... ¡no hay carrera!

Después de unos cuantos fines de semana en los que viajar ha sido sinónimo de correr una carrera, este toca que no. Sí hay viaje, pero no hay carrera.
El destino es Oporto, saldremos el sábado y estaremos de vuelta para el martes.
Es mi primera visita a esta ciudad, la oportunidad de ir llegó por casualidad.
Aprovechando una de esas oportunidades que a veces te cuentan que pasan y nunca las crees. Claro que para enterarse y aprovechar la oportunidad hay que ser más avispado que yo. Así que la "enteradilla" resultó ser Beatriz y como buena alma caritativa me metió en la gran oportunidad.
Yo que ya sabéis tengo un don para el gorroneo y vivir del cuento. He dejado en sus manos la logística y planificación de lo que hay que ver, comer y patear.
Hablando de mi don para el gorroneo, nunca os he contado mi teoría de que nací en el lugar y la familia equivocada...
Así es, yo debía haber nacido en el seno de una monarquía en vías de extinción y siendo el heredero que la llevase a su máxima decadencia... para eso sí que sirvo y no para madrugar, ni currar, ni ninguna de esas otras actividades de tan bajo perfil que llenan mi equivocada vida.
Os tendré un poco olvidados estos días, sed buenos a la vuelta prometo que os haremos una guía de Oporto digna de tan selecto público.
Un saludo.

martes, 18 de noviembre de 2008

I Media Maratón de Langreo. Memorial Juan Carlos Beiro.

El domingo 16 de Noviembre corrimos en Langreo, la distancia una Media Maratón, el homenaje a Juan Carlos Beiro Montes, una de esas personas que con su trabajo permiten que el resto durmamos más tranquilos, a él le costó la vida.
Para mí la carrera empezó mucho antes...

Sábado 15
A las nueve de la mañana y después de terminar unas cosas del trabajo, bajo a la calle a desayunar como un señor e ir al banco a ingresar unos eurines (vamos todo un potentado el menda)
Antes de y media ya estaba yo en el carro, enfilando a León donde he quedado con Saturnino, que me invita a comer... claro ah
ora pensaréis "este tío va de gorra a todos lados"... ¡claro! ahí está la razón de ingresar eurines, no veis que no gasto na de na.
Sé que todos esperáis con gran expectación si hubo parada técnica en Tordesillas... no, no la hubo mi miedo al compromiso venció al amor sincero que profeso a Ana...
Parada técnica en "algo" de Latarce, café y pincho de tortilla, que me decía "cómeme"... y lo hice.
Llego a León, y siguiendo unas indicaciones del "brújula Leonés", en la rotonda del Carrefour giro a la derecha y ¡bingo!, me encuentro al citado "paseando"... últimamente ha cambiado los entrenos de
calidad por paseos por el Parque...
Saludos, aparcamos y a gorronear que en e
so a mí no me gana naidie...
En casa están Ángeles y Sonia, y un puré buenísimo, en esto he cambiado un huevo, menos mal que mi madre no entra en el cibermundo, ni a tiros me comía yo un puré.
En la comida y sobremesa, me entero del plan de poner tranvía en León, de la diferencia de las cuantías de las becas pa
ra investigación y lo importante que es llevar bata para quedarse con las buenas.
Nos ponemos en marcha a Langreo, serán las 16:30. Vamos por Pajares, todo un espectáculo para la vista y los sentidos.
Primera llamada de Ángel, imposible atenderle estamos en plena bajada. La segunda ya sí que me pilla más relajado y
le atiendo. Ellos están en Langreo desde el Viernes, quedo en llamarle en cuanto andemos por esos Lares.
Sigo al "brújula Leonés", el concejo de Langreo, se extiende por el valle y nosotros vamos a la Felguera y sinceramente no hay muchas indicaciones. Pero no hay problema nuestro guía está dotado de un sexto sentido que le orienta hasta en las peores circunstancias...

Después de volver sobre nuestros pasos hasta una rotonda ya pasada, nuestro guía baja para darme explicaciones "que sé donde estamos, pero que alguien se ha equivocado y ha puesto un prohibido a la calle del hotel..." con una acción digna sólo del gran Scott encontró un paso hasta un aparcamiento cercano al Hotel.
Hotel Los Vaqueros, el hotel tiene una relación calidad precio, aceptable. Es muy difícil encontrar en España un hotel (de una estrella ¡ehh!) que por 25 euros/persona la noche te aloje, casi tan difícil como encontrar mobiliario de los 60 tan bien conservado. Una buena elección.
Tenemos la salida de la carrera al lado y el Polideportivo Juan Carlos Beiro a quinientos metros. Llamamos a Ángel y le informamos de que vamos hacía el Poli para recoger los dorsales.
Una vez allí nos encontramos, así como con unas camisetas técnicas conmemorativas talla "M"... ahí tenemos
otro objetivo meternos en ella el año que viene.
Ángel, y su familia se nos unen y ya somos un grupo de seis más que animado, pues a pasear y ver el pueblo que es lo
que toca. Llegamos al Ayuntamiento, ya tienen preparadas las vallas para la carrera de mañana, eso es anticipación si señor.
Con unas cervezas, el Madrid palmando y el hijo de Ángel luchando contra el hambre y el sueño, decidimos buscar sitio para cenar, misión imposible por la zona en la que estábamos, el niño cae rendido en brazos de su padre... que no se queje menudo entrenamiento bueno de cuádriceps...
Nos quedamos los tres con la misión d
e buscarnos algo para cenar, la solución debajo de nuestro hotel... ya hablaré otro día del peculiar lugar.

Domingo 16

"La carrera", desayuno a las 9:00 en el comedor del hotel, vuelta a las habitaciones para el peculiar ritual de cada cual, 9:53 sms de Ángel... ya nos imaginamos que el individuo lleva haciendo series desde las 6:00 para calentar...
A las 10:15 en la rotonda de la salida, primera
foto de familia:


Mauri el Irreductible Leonés que falta tiene problemas técnicos con el coche... palier a tomar viento y en Mieres...
Decidimos calentar, a Ángel le salen espumarajos porque estamos tardando, empieza su particular "evacuación" de líquidos, contra la tapia de nuestro Hotel, hacemos una "estación de autobús", en los aseos de la estación, hacemos otra "estación de autobús" ¿dónde está Ángel?... pa mear y no echar gota... o sí...
La orquesta (porque banda es a lo que persiguen) de la Guardia Civil ameniza los instantes previos a la carrera.
No sé, ni quiero saber como Mauri y su amigo "convencieron" al gruista para que les llevara hasta Langreo... no Mauri, no cuela que no pudiera cambiar el sentido hasta allí mismo...
Segunda foto de familia:

Antes de que las lenguas viperinas abran la boca. Sólo decir que sí, que yo retengo líquidos y Ángel no ¡coño que hay que explicarlo todo!
10:45 faltan quince minutos para la salida, hacemos otra "estación de autobús", para que Mauri se quite el estrés y Ángel... que no hombre no seáis así, Ángel salé pitando al Hotel que se ha dejado el chip... si claro tiene ahí un baño y que mejor sitio para otro chorrito.
Por fin con todo en su sitio, salvo un nuevo afluente del Nalón, minuto de silencio y salida de la carrera.
El recorrido es muy favorable, sólo un repecho importante, corto pero intenso y por el que se pasa dos veces. A mí me gusto mucho y considero que es para hacer una buena marca si vas preparado. A nivel personal, cumplí con lo que pretendía, terminarla sin problemas físicos y sin grandes alardes, por debajo de las dos horas.
La organización, casi perfecta, ya sabéis la perfección es aburrida y a mí la carrera no me lo pareció, aburrida digo.
Y por fin duchita, a por la sidra, y a comer que esto del correr da un hambre feroz. Los irreductibles, se volvieron a casa pasadas las cuatro y yo me quedé en el Hotel para volver ayer con tranquilidad.

Lunes 17
Salgo del Hotel antes de las diez, intenté comprar papeletas de Navidad y no quedaban, aviso a navegantes toca el gordo en Langreo a la Unión deportiva Langreo.
Vuelvo por Pajares, he quedado con Saturnino para tomar un café antes de las 12:00 que tiene a un prenda con el que departir temáticas. Yo no soy tan buen explorador... llegué a León y me perdí... usé el "gps" y derechito con Satur me encontré.
Arreglamos nuestro mundo con un café, y quedamos en que si es verdad que Pablo quiere correr en Sevilla... pues no habrá más remedio que estar allí.
Un saludo.

martes, 11 de noviembre de 2008

Las próximas citas runners.

Ya dejando atrás la resaca de la Obamanía, nos toca planificar las próximas citas atléticas. Retomamos un objetivo en el d3 que dejamos aparcado este último mes.
Para ello el domingo empezamos una nueva sesión de entrenamientos, con nuestro habitual circuito del Juan Carlos I, nuestros 8,500 km que tantas alegrías nos dan.
Beatriz retomó el entrenamiento y se llevó sus deberes para los próximos meses, más exactamente hasta el día 25 de enero.
Bien resumiendo las próximas citas son las siguientes:

16 de Noviembre:
Langreo. Media maratón.
Esta carrera es herencia de nuestro antiguo club, ya quedamos en ir en su momento. Es un homenaje a Juan Carlos Beiro, víctima de ETA. Al final nos juntaremos allí con Ángel, Saturnino, Mauri y si puede ser mi hermano Alberto.
Yo voy a correr sin agobiarme, no estamos para más alardes.

30 de Noviembre:
Paracuellos del Jarama. 10 kms.

La primera competición en la planificación de Beatriz. Se le supone un perfil exigente. Prevemos vernos allí con José, Carlos el Churri y Ángel. Como siempre esperamos más en la fiesta.

14 de Diciembre:
Trofeo Akiles. 10 kms.

Una carrera de las que tienen tirón, una clásica por la Casa de Campo.

21 de Diciembre:
El test ante el objetivo final.
Aunque no es una carrera, la importancia del entrenamiento bien se merece aparecer en esta planificación.

31 de Diciembre:
San Silvestre Popular Vallecana. 10 kms.
Un año más no faltaré a la cita con Vallecas, aunque no puedo asegurar que sea mi última aparición, al menos durante algún tiempo. Con esta carrera tengo sentimientos enfrentados, me sirve para ver a amigos que últimamente me cuesta ver como Fran y Mar, además acabamos el año corriendo y eso es algo que nos gusta.
Pero la masificación del evento, este año hablan de 27500 dorsales, a lo que hay que sumar los espontáneos, hace de ella una de esas carreras que me agobian.
Este año viene mi hermano Alberto, lo que se convierte en otro aliciente más.

11 de Enero:
Trofeo Paris. 10 kms.

Va a ser mi tercera participación consecutiva en esta carrera, sirve entre otras cosas para mantener, la web del atleta.com. Es un recorrido por el Parque Lineal del Manzanares y a mí particularmente me encanta.

25 de Enero:
Getafe. Media maratón.

Y aquí tenemos el oscuro objeto de deseo, bueno... dicho así queda subido de tono, pero no tiene nada que ver. En realidad es una cita con la historia, si a este punto llegamos preparados, y yo creo en nuestras posibilidades, haremos eso historia, personal pero historia.
Aquí esperamos vernos con un amplio elenco de amigos runners.

Y esa es la planificación de carreras de aquí a principios de año, que aunque no queráis está ahí al lado.
No, no se me olvida que en Marzo tenemos otra cita, con la historia...
Un saludo.

lunes, 20 de octubre de 2008

Media Maratón Vía de la Plata.

El domingo llevé a cabo lo que me propuse como tradición "runneril" el año pasado. Obligado encuentro con la Media Maratón Vía de la Plata en La Bañeza, y más deseado encuentro con los "irreductibles leoneses" y un cocido maragato que no se salta un gitano (el menda por las nuevas pintas).
Antes de seguir con la crónica de la jornada, es de justicia reconocer, que el sábado estuve en el Calderón y no lo pasé bien, no os puedo engañar, vivo en una gran contradicción, no me gusta perder ni a las chapas y soy del Atleti...

La crónica de la jornada atlética-gastronómica:

La jornada para ser precisos empezó mucho antes del domingo, desde el martes dolores de tipo muscular aparecieron por mi espalda, justo en la riñonada... mal presagio.
El viernes sucedió algo que cambiaría en parte los acontecimientos posteriores, recibí un sms de Juan Carlos, andaba por Sanabria y como total a La Bañeza tampoco hay tanta distancia, se animaba a venir a la carrera.
Ni corto ni perezoso, llamé al bueno de Francisco Blanco Becerra, alma máter de la carrera al cual quiero felicitar desde aquí por su trabajo y el de todo su equipo.
Le pregunto si hay sitio para uno más y listo, seguidamente hablo con Saturnino para que cuenten con dos más a la mesa, Rocío viene con Juan Carlos.
Mis dolores lejos de irse han decidido acompañarme a La Bañeza, eso es porque los trato bien.
El sábado me acuesto sobre las 12:00 y me cuesta un poco coger el sueño, a las 5:00 suena el despertador, desayunar a esas horas es novedoso para mí. Agarro el petate y me bajo al coche, cuando estoy arrancando empieza a llover en Madrid son las 5:30.
He quedado a las 9:00 donde den los dorsales con Saturnino, Juan Carlos que pasa la noche en La Bañeza se acercará algo más tarde.
Cojo la M-30, Avenida de la Ilustración y A-6, no hay coches por el camino, normal si no han puesto las farolas aún, suena en el Cd del coche un max mix de Manolo, los habituales Marea, Platero, Mago de Oz, Warcry... pero dónde están todos ¿no va nadie más a la carrera?
A las 7:30 parada técnica en Tordesillas, en una gasolinera, el coche no necesita gasolina pero a mí un café me va a venir de perlas.
Y es aquí cuando aparece ella, tan triste, ese pelo corto y negro como el azabache y esos ojos... me enamoré hasta las trancas lo admito, no es la primera camarera de la que me enamoro.
Ana, limpiaba tras la barra, el único cliente que estaba allí era yo, y su gordo encargado solo hacía que mirar en la tv un concierto de una cantante americana cuyo nombre no recuerdo. El de ella, Ana no lo olvidaré jamas, me prometí que cuando juntara suficiente dinero para comprarme una limusina, volvería a por ella cual romántico caballero y la salvaría de ese encargado gordo.
7:45 vuelvo a retomar la A-6, busco una emisora que ponga música, los éxitos de los 70, 80 y 90, cuarenta y cinco minutos de música sin interrupciones, me sirve para lo que me queda de camino, sigo sin encontrarme con coches, a ver si no es hoy el día de la carrera...
A las nueve llegué a La Bañeza, llamé a Saturnino y después de dar una vuelta encontré un aparcamiento casi encima del kilómetro 21, la salida y la meta están una enfrente de la otra. Me acerqué donde repartían los dorsales y allí estaban montando todo el operativo y repartiendo dorsales a los andarines.
Llegaron Saturnino y su mujer, vaya cruz que le ha caído a la pobre con el "hobbie" de este pájaro, nos tomamos un cafetito y vimos como Hamilton se acerca a su campeonato mundial.
Ya nos juntamos todos para recoger dorsales y fotos de rigor, Miguel Ángel, Mauri, Carlos y Juan Carlos, ya estamos los seis del "club".
La idea de la carrera era rodar en el entorno de los 5' kilómetro, claro que yo no contaba con mi espalda. Saturnino ejercía de tirador, al principio el recorrido pica para arriba, poco pero lo suficiente para retener las piernas, la vuelta será en bajada, me decía Saturnino.
La espalda me iba matando y con ella las malas sensaciones, ni respiración, ni ritmo, a pesar de ello hasta el kilómetro 11 más o menos, la media no se fue más allá de los 5'15" ó 5'20" pero en ese momento yo sabía que lo peor estaba por venir. Le pedí a Saturnino que me dejara pues no iba a poder mantener ese ritmo más tiempo y eso ya se parecía a "Paseando a Miss Daisy".
Pude mantener el ritmo unos dos o tres kilómetros más, en el camino una chica muy simpática me dio algo de conversación pero su ritmo era mejor que el mío y mi corazón es de Ana, soy un sentimental.
Del 15 al 16 el cuello se me puso más duro que el pedernal y me hizo parar. Ese kilómetro lo hice andando intentando estirar la espalda... no sé cómo estirar los gemelos no os cuento lo que intenté para relajar la espalda, en fin el siguiente kilómetro no fue tan duro y conseguí llevar un trote cochinero suficiente para terminar la carrera pero muy malito.
Luego nos duchamos en el Polideportivo de La Bañeza y pusimos rumbo al Mesón Arturo, allí nos esperaba de nuevo el cocido maragato.
Nos tocó esperar a Amador, los Leoneses comentan que nunca llega a la hora... qué malas lenguas... la velada como siempre lo mejor del fin de semana.
Yo tuve problemillas técnicos con la tensión pero con un par de coca-colas todo volvió a su cauce, claro que Saturnino pasó de "pasear a Miss Daisy" a "escoltando a Miss Daisy", gracias amigo.
Un saludo.

miércoles, 8 de octubre de 2008

IX Ruta del Jamón Ibérico.

El pasado domingo se celebró la prueba que da nombre a la entrada.
Pero para hablar del tema, no me puedo centrar solo en la carrera, hay más cosas que merecen ser contadas.
Como ya creo haber contado en alguna ocasión, mi amigo Pablo, Amelia y Guillermo viven en Huelva. Pablo es el "culpable" de que yo le dedique tiempo y esfuerzo a esto de correr.
El viernes emprendí camino a Huelva, siguiendo las indicaciones de Pablo me fui por la A-5 carretera de Extremadura. Dirección Mérida y por la autovía Ruta de la Plata hasta Sevilla. Desde allí la circunvalación y para Huelva que me voy.
Reconoceré que entre el poco tráfico, las ganas de llegar y lo poquito que pesa mi coche, a pesar de llevarme dentro me planté en Huelva en poco más de seis horas.
Pablo me recogió cerca del Estadio Iberoamericano de Atletismo, allí nos dirigimos para solventar un pequeño problema con las inscripciones. Nos atendió un personaje, que le demostró poco "aprecio". Las inscripciones se hicieron dos semanas antes y en ningún momento aparecimos en el listado de inscritos. Pablo vía mail y fax, trato de ponerse en contacto con la organización de la prueba, pero recibió la callada por respuesta. Pero de lo que no hay duda es de que recibieron todas sus "quejas" y eso no le gusto a nuestro amigo el "conejo", pero todo parecía arreglado según el.
Desde allí a su casa, muy cerca del Estadio Colombino y del centro de la ciudad. Nos esperaban Amelia y Guillermo, que sigue tan simpático como cuando vino a Madrid por el Mapoma.
Soy un tío muy afortunado, mis amigos suelen dispensarme una acogida y un recibimiento muy por encima de mis méritos. La familia Hermoso no escatimo ni un poquito para hacerme sentir como en mi casa. Muchas gracias amigos.
El fin de semana se me paso volando, nos metimos entre pecho y espalda una pieza de presa de infarto, dí de desayunar a Guillermo (que padres más insensatos), tuvimos comida familiar, hasta cinco niños pululaban por allí, comimos el mejor choco de Huelva, fuí al mercado del Carmen en sus últimos días de funcionamiento... en fin completo del todo.
El domingo debutaba en su faceta de runner, Carlos un hermano de Pablo, como muchos sabéis la "primera vez" es algo muy especial. No importa la edad que tengas, los nervios te invaden.
La carrera tiene una distancia de 23 kilómetros, la altimetría es la que te puedes encontrar en plena sierra, transcurre por carretera en su mayor parte, aunque se atraviesan algunas poblaciones.
Con origen en Aracena y final en Jabugo, destacaría el pueblo de Galaroza, es el último pueblo que se cruza antes de llegar a Jabugo, me encanto con su continuo tobogán y a pesar de que el firme no era el más apropiado para correr. Mucha gente dando ánimos y unas sombras que se agradecían.
El tramo final de carretera de tercer orden, hasta Jabugo de algo más de tres kilómetros, una auténtica pasada, una eterna cuesta y un paraje precioso.
En cuanto a la carrera, nos propusimos ir los tres a 6 minutos el kilómetro, conscientes de la dificultad del recorrido. La salida de Aracena, es dura, con rampas muy empinadas. Enseguida formamos grupito delante de la ambulancia y con un motorista de la guardia civil de escolta. Al grupeto se unió Salvador, y asi las cosas salvo en el primer kilómetro que la media salió a más de 7 minutos, empezamos a correr en el entorno de los 6 y poco. En el punto kilómetrico 4, el que suscribe traiciono a sus compañeros y les fué abandonando poco a poco.
La verdad, solo apreté un poquito el ritmo para buscar soledad por una necesidad fisiológica y al final me descolgué de mis compañeros. Ya en harina de otro costal, me dediqué a marcar ritmos de 5 minutos durante bastantes kilómetros, para probarme. Pero ante la dureza del final del recorrido guardé fuerzas y me reservé en plan flojo.
Pablo y Carlos, entraron en meta unos tres minutos despues y sin ser nada flojos en el tramo final. Carlos, cuando sea mayor quiero ser como tú, que par de huevos.
La semana anterior corrí la supuesta "Carrera perfecta", deberían aprender de carreras como esta, antes de ponerse un nombre tan pretencioso. Muchos voluntarios en el recorrido, animando y dirigiendo, un dispositivo de la Guardia Civil de lujo, la llegada con música, cerveza, una bolsa del corredor sin "papeles" solo con manduca, y sorteos de lotes de Ibéricos y menus degustación, con premios para casi todos los participantes. Y todo por 6 euros.
Por cierto, Carlos no solo terminó su primera carrera (y de 23 km) incluso fue agraciado con un lote de Ibéricos que compartió con el resto, incluso con el "Judas", que se llevó un salchichón que quita el hipo.
El lunes para rematar la faena, acompañé a Pablo a llevar a Guillermo al Colegio, que duro es dejar a los niños, luego desayuné con el matrimonio y de nuevo para Madrid, fin del oasis de tranquilidad.
Un saludo.