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jueves, 8 de octubre de 2009

Las series me dan hambre

Hoy tocaban series en la Casa de Campo con mis compañeros del Grupo Salvaje del Zoco, en primer lugar y a pesar de repetirme más que el ajo arriero, las series son un invento del demonio y se ha terminado la discusión.
Vale, reconozco que no había ninguna discusión pero a veces a uno le gusta ser tajante, aunque sea en la intimidad. Refuerza tu autoestima ver que eres capaz de finiquitar una controversia teniendo la última palabra, de acuerdo, la próxima vez intento que participen más interlocutores en la discusión.
Cómo está claro quien las invento, me voy a centrar en el efecto que producen en mi persona. Me dan hambre, un hambre atroz, casi desmedida... Por lo que me planteo los "efectos beneficiosos" de las series en mi persona y no me salen las cuentas. Si las sigo metiendo en los entrenamientos de cada semana, lo que me como después... Ya está, para la San Silvestre pillo camiseta dorsal "XXL". Qué no es por no hacerlas, a ver si me entendéis, si yo llego las hago y luego me atiborro con todo lo comestible que me encuentre a mi paso, el tema es lo que me voy a gastar en renovar el vestuario y en alcanzar la talla "XXL", no estoy para tirar el dinero... Bueno algún día os contaré que en realidad sí lo tiro, pero esa es otra historia y aún no lo tengo muy asumido.
En fin de nuevo un dilema ante el que no sé por dónde tirar, ¿sigo con las series? ¿mejor series policíacas? ¿dejo las series? ¿mejor series de ciencia ficción? ¿hay algo bueno en hacer series? ¿series de médicos y enfermeras?
Está claro que el hambre me ha inspirado unas lineas, no muchas, esta semana he estado muy obtuso y además esperaba que nuestr@ Marco Polo particular me echará un cable, pero tiene muchas cosas entre manos y otras tantas en la cabeza, que ni puede casi pasarse por aquí. A este paso se le junta el final de la historia Báltica, con Sicilia y su próxima cita en Dublín.
Claro que no es la única que tiene entre manos muchas cosas, a mí como casi todos los meses de Octubre me sale carrera por fin de semana, después de la de Tetuán, el próximo domingo nos toca el Memorial Bomberos de la Ciudad de Madrid, al siguiente la ineludible cita con La Bañeza y su media maratón y para rematar la maratón de Bilbao, ahora que miro el calendario me falta llenar el último fin de semana... ¡Tengo una misión, hay que llenarlo!
Un saludo.

martes, 16 de junio de 2009

Mis ángeles de la guarda...

He estado estos días dándole vueltas al título y contenido de la crónica de mi intentona de completar los 100 en 24 horas de Corricolari.
He pasado por muchos títulos distintos: "Fracaso mayúsculo", "El calor me aplastó", "No le encuentro la gracia", "Si lo sé no vengo", "¿Por qué no usé el cerebro?", "Estuvo bien intentarlo"... hasta llegar a "Mis ángeles de la guarda", ha sido un largo camino más que el realizado por mí en la prueba que nos ocupa, los continuos cambios de estado de ánimo han contribuido a ello.
"Fracaso mayúsculo"
Creo que el tiempo y la perspectiva me han dado un poco más de objetividad, incluso pienso que unos días más harán que lo vea todo con más claridad.
No recuerdo donde leí "Fracaso es no haberlo intentado", o algo parecido. Estoy bastante de acuerdo con ese eslogan, así que lo desestimé bastante pronto, claro que con la inestimable ayuda de mis ángeles de la guarda.
"El calor me aplastó"
Apuntarse a una marcha-carrera en pleno mes de Junio en Madrid, que tiene su salida a las 12:00, conlleva aceptar que el calor no es una opción, es una realidad. No puede servir de pretexto y colocarlo sin más en el centro de la crónica, sería demasiado fácil. A pesar del comunicado de la organización en el que hoy nos informan que la temperatura llegó a los 41º y 42º en algunos puntos del recorrido.
"No le encuentro la gracia"
Los primeros 35 kilómetros de la prueba son feos, para qué andar con medias tintas, muy feos. Por eso me tiré gran parte del tiempo pensando dónde iba a estar la gracia de esta ruta. El paso paralelos a unas vías de tren fueron la puntilla para esta sensación. De todos modos teniendo el plano del recorrido con tanta antelación y conociendo un poco la zona, hablar de la ausencia de gracia del mismo no se sostiene.
"Si lo sé no vengo"
En el comunicado del que os he hablado antes, la organización pide disculpas por algunos errores, lamenta el tono de las quejas de algunos participantes, echan mano de historia al contar que tienen un bagaje de éxito anterior y justifican la extraordinaria complicación que tiene organizar un evento de esta magnitud.
A mí personalmente no me sorprendió el nivel de la organización, contaba con que iba a ser de perfil bajo, no me parece sorprendente que el agua esté caliente con las condiciones que se dieron. Me parece más grave que no llegara a todo el mundo, me parece un poco más criticable la poca asistencia de voluntarios en puntos clave del recorrido e incluso peor aún que para abandonar la prueba no sea necesario notificarlo a la organización, te vas y punto. Aún así sabía donde me metía.
"¿Por qué no usé el cerebro?"
El calor y el sol del verano son enemigos míos, mi piel más cercana a la de un albino y mi propensión a sudar al mínimo esfuerzo son condicionantes que conozco de sobra. Son cuarenta años de vida compartida y ya debería contar con ellos para todo lo que hago. Usando un poco eso que llamamos cerebro quizás no habría actuado sin pensar en ellos... claro que como bien me repite Beatriz una y otra vez "para usar el cerebro deberías tenerlo".
"Estuvo bien intentarlo"
No se puede negar que el intento ha estado bien, está bien poder reflexionar sobre las decisiones tomadas y que no volverás a tomar, bueno, si has conseguido aprender algo claro. Comprobar los límites de uno mismo es algo que se debería hacer con más asiduidad.
Estuvo muy bien intentarlo con tan buena compañía, el gigante Ángel, nuestro irreductible Saturnino, mi hermano Alberto y el gran Fernando del G5, acompañantes de primer nivel. Faltó algún otro que por motivos ajenos a su voluntad no pudo asistir como el bueno de Fran y su rodilla, o los hermanos Aguilar siempre presentes en los corrillos del día.
"Mis ángeles de la guarda"
En alguna ocasión ya lo he comentado, no tengo ninguna posesión material digna de envidia, pero tengo la enorme fortuna de disfrutar de la amistad de gente que vale su peso en oro.
Mi amigo Pablo desde Huelva la noche antes de partir al gran reto ya me estaba cuidando "tápate no cojas frío, tú deja que se vayan Saturnino y el resto de colgaos ¡qué carajote! cómo vais a correr con esas temperaturas" por la mañana antes de empezar mensaje de ánimo y saludos para el resto de compañeros, gracias.
Mis cuatro acompañantes, siempre atentos a cualquier signo de fatiga insuflando energía, dispuestos a dar pausa cuando tu euforia te lleva equivocado, con risas y estribillos como aquel "esta noche dormimos en casa" en fin ¡qué difícil! hubiera sido afrontar esto sin vosotros, gracias.
Óscar, del Grupo Salvaje del Zoco, por la mañana perdido intentando encontrarnos entre Colmenar y el embalse de Santillana, por la noche apareciendo por el camino desde Tres Cantos, con la camiseta del Nunca y un paraguas por si la amenaza de tormenta iba en serio, en el momento en que mi cuerpo y mi cabeza habían sucumbido, gracias.
Beatriz y Laura, las hermanas del 3d, portadoras de los complementos necesarios para esa ensalada de pasta que tan bien nos sentó en Colmenar. Como Beatriz ha contado estuvieron casi todo el día siguiéndonos en la prueba.
Cuando llegábamos a Colmenar nos costó a Fernando y a mi distinguirlas, pero se dejaban oír dándonos ánimos, ¡qué alegría me dio verlas! Luego nos acompañaron en el camino hasta el polideportivo, me dieron la vida en ese momento y luego en Tres Cantos, en el peor momento de la jornada, gracias.
Ell@s son mis ángeles de la guarda, sé que ell@s velan por mí, así es fácil salir adelante.
Solo me falta contaros que en Tres cantos y tras 53 kilómetros mi cuerpo dijo ¡basta!, venía con problemas en el cuádriceps de la pierna derecha, con ampollas en ambos pies y rozaduras por casi todo mi cuerpo. Hoy sé que estaba completamente cocido.
En el pabellón tuve primero un derrumbe emocional enorme, lloré como un niño de impotencia, impotencia por no verme capaz de continuar, por arrastrar en mi abandono a Fernando... después el bajón de tensión, mis ángeles de la guarda me facilitaron una coke que junto a un plátano me entonaron el cuerpo.
De los cinco fantásticos, solo Saturnino terminó la prueba, junto a él otros 333 valientes de un total de 1070 que tomamos la salida, la cifra más baja de participantes que han terminado en todas las ediciones de esta prueba.
Ahora, ¿volveré a intentarlo?, tenemos todo un año por delante para saberlo ¡qué nervios!
Un saludo.

viernes, 6 de marzo de 2009

y... ¿para qué?

Llegados ya a un punto hay pocas cosas que puedan hacer los humanos que me lleven a preguntarme ¿por qué? Hay otras muchas que me hacen preguntarme ¿para qué?
Se consume el cinco de marzo, hoy me había tomado el día libre mi hermano Fox venía a montarme un armario que espero ayude a equilibrar el caos de mi microuniverso.
A las nueve de la mañana iba a por el coche para traer a mi hermano y sus herramientas. Había aparcado donde llevo haciéndolo casi tres años, frente al Polideportivo de Hortaleza.
Al llegar me encontré no con la negra flor, me di de bruces con la ventanilla del conductor desintegrada. ¡Me han robado! pensé iluso de mí.
Cómo un mindungui como yo puede llegar a pensar que le han robado... ¿el qué ignorante? Qué te van a robar a ti...
Eso mismo na de na, la ventanilla rota y el coche abierto de par en par. Unas gafas de sol, la radio, un alza bebes, un paraguas, unas botas de montaña...
Todo en su sitio y ¿para qué? me destrozas la ventanilla ¿y no te llevas nada?
Joder por joder, no en su sentido carnal que esa es otra historia, no tiene ningún sentido, no lo tiene. Mi coche no era el único afectado, al menos tres en la noche de los cristales rotos tuvieron la misma suerte.
Al propietario del más cercano al mío le habían mangado unas gafas de sol y unos cds originales. Lo de las gafas de sol por comparación me agravia ¡joder! vale que las mías están talluditas pero son Ray Ban ¡copón!
Lo de los cds me congratula con mi cruzada anti SGAE, por cierto los choris ¿tendrán que pagar derechos de autor?
Estoy deprimido, tengo una mierda de coche, algunos de vosotros lo conocéis, no puedo levantar envidias... si envidias a un tío que lleva un Kalos... no tienes tiempo para reventarle la ventanilla, tienes que estar buscándote la vida sin tiempo que perder.
Hago hincapié en "llevar", no es mío, es de una financiera del Santander, una que me clava un interés criminal y despide a trabajadores por no obtener los "beneficios" esperados... no sería más razonable ¿"despedir" al que presupuesto unos "beneficios" inalcanzables?
Solo podría pensar, de haber sido el único afectado, en alguien al que hubiera hecho alguna pifia al volante... con lo saludable que es cagarte en los muertos del otro conductor, e incluso amenazarle a él y a su familia con el antirrobo... ¿para qué? perder ese momento de teatralidad, con público, por el anonimato de romper una ventanilla con nocturnidad y sin público... no tiene sentido.
En fin me voy a dormir, llevo una ventanilla de metacrilato y unas cintas americanas en el lugar donde tenía lo que todos conocemos por puerta. No tenían el cristal en el taller y mañana me lo ponen.
Estoy destrozado, qué fatalidad, han violentado mi vehículo no podré mirarle de nuevo a los faros sin pensar en esta tragedia... y ¿para qué?
Un saludo.