viernes, 12 de marzo de 2010

Miguel Delibes

"Al palpar la cercanía de la muerte, vuelves los ojos a tu interior y no encuentras más que banalidad, porque los vivos, comparados con los muertos, resultamos insoportablemente banales."
Miguel Delibes.

No sé si ya lo he comentado por aquí, la primera lectura cuya decisión partió de mí, sin ser un libro de texto o de lectura obligada, fue la de los Episodios Nacionales, de Benito Pérez Galdós. Desde Trafalgar, pasando por Los Cien Mil Hijos de San Luis, Zumalacárregui, Prim y Cánovas, su lectura me absorbió. Es de justicia reconocer que todo empezó al sentarme una mañana de sábado, entre recado y recado, en el sillón del salón de casa de mis padres. Me había dado cuenta que teniendo un libro entre las manos mi madre me dejaba estar sin darme la lata. El primer volumen de los Episodios me pareció lo suficientemente contundente como para dejarla fuera de juego. Así ocurrió, el sillón fue mi trono de lectura.

Después de Los Episodios Nacionales, llegó a mis manos una de las novelas con las que más he disfrutado nunca, El Camino de Miguel Delibes. En mi vida me he encontrado muchas veces como Daniel "El mochuelo", dándome cuenta de lo que había tenido en el momento de estar perdiéndolo.
Miguel Delibes es por méritos propios parte de esos interminables Episodios Nacionales que aún se siguen escribiendo día a día. De sobra conocido es su legado en forma de novelas, algunas llevadas al cine con mayor o ninguna fortuna. El retrato del mundo rural de su época, es una constante en su obra, una constante magistral.
En fin mi afición a la lectura se la debo a estos dos señores, amén de al sillón de casa de mis padres, Benito Pérez Galdós y Miguel Delibes. Hoy nos ha dejado éste último, sin duda ha empezado otro camino, quién sabe si bajo la alargada sombra de algún ciprés.
Un saludo.

lunes, 8 de marzo de 2010

Plan B o C o D

El viernes aprovechando que Zipi estaba por Getafe para celebrar su cumpleaños, habíamos pensado en salir a correr por esa ciudad del Sur de la Comunidad de Madrid. Toda la semana lloviendo presagiaba un seguro chapuzón, por si el plan A cambiaba, le llamé a eso de las dos y me confirmó que nos mojaríamos... Yo que no sé decir no a mi hermano seguí adelante con la planificación.
Con algo de retraso por una movida laboral me dirigía a Getafe bajo el diluvio universal, la verdad me apetecía poco la idea de empaparme y más con un dolor en la zona posterior del muslo que me trae de cabeza desde hace un par de semanas, pero no iba a ser yo el que dijera no.

El plan B
Como no podía ser de otra manera y más tratándose de mi hermano el plan original sufrió variaciones. Tenía que recoger su coche del taller y de salir a correr por Getafe se transformó en dejar el coche de cortesía en Leganés y volvernos corriendo a Getafe, haciendo nuestra particular Intercampus.
Seguía lloviendo a mares en Getafe e hicimos una primera parada técnica para recoger a mi sobrino Dani y llevarlo seco a su casa desde la academia. Serían cerca de las seis y media cuando recogíamos su coche ya disfrazados de romanos, esta situación me dio la oportunidad de conducir el coche de cortesía un Ford Focus TDCI que me terminó de demostrar que mi coche es de mentira... Ya no lo solté hasta llevarlo a Leganés. Seguía lloviendo a mares y por supuesto no teníamos nada de luz natural.

El Plan C
Una vez en el lugar donde teníamos que dejar el coche no había vuelta atrás, teníamos que volver corriendo. Aún así decidimos ir lo más directos posibles hasta nuestro destino. Mi hermano se quejaba de que yo iba pisando todos los charcos "pero cachondo si solo hay charcos". Así que a poco menos de cinco minutos el kilómetro, por arcenes y entre coches nos plantamos en su casa de Getafe empapados hasta el tuétano. Empezamos a quitarnos ropa en el descansillo de la escalera, para habernos grabado y nos metimos en la ducha, juntos que no revueltos. Somos hermanos pero mariconadas las justas... Una ducha casi hirviendo y la certeza de que mi problema se estaba acentuando zanjaron nuestro patético intento de entrenar. Bueno eso y comprobar que Zipi está como un tiro.

El Plan D
El plan A original tenía una segunda fase o plan B, para la que yo estoy mejor dotado genéticamente hablando. Se trataba de la celebración del cumpleaños, sus cervecitas, pizzas, aperitivos, tarta y copa, vamos para lo que uno lleva más de cuarenta años entrenándose. En fin el Plan B reconvertido en D, no os preocupéis los planes E se los dejo a otros... Allí coincidí con parte de los culebras solo parte, José no pudo venir al tener al enano con fiebre. Me divertí un buen rato y cené por la patilla que es lo que tocaba.

Las secuelas de tanto plan
Todos los planes que afronto con mi hermano tienen secuelas, la primera se materializó el sábado, sin perder un minuto me fui a Bikila a formalizar la inscripción en el Mapoma. Ya de paso me traje unas Adidas que se ajustan más a mis particularidades de pisada que las últimas zapatillas que he desgastado. La segunda secuela fue más desagradable, el domingo estaba prácticamente cojo y eso me ha llevado a tomar la decisión de ponerme en manos del fisio. Me quedan dos semanas para León y aún sabiendo que tampoco voy a hacer nada del otro jueves no quiero que la pierna no me deje disfrutar de esa esperada y deseada Media Maratón.
Ya os contaré en qué queda ese dolor puñetero y por supuesto las sensaciones de las nuevas zapatillas.
Un saludo.

miércoles, 3 de marzo de 2010

Zipi cumple años ¡¡Felicidades!!

Bueno mi hermano Alberto cumple años, pero por más que cumple el mamoncete siempre se queda a la misma distancia... No me pilla el jodío ¡cagüen diez!
Ahora por motivos laborales nos vemos poco y eso hace que no me vea envuelto en sus habituales "locuras"... Echo de menos el embarcarme sin saber muy bien porqué en algunas de ellas, yo nunca le he sabido decir "no" y de eso se aprovecha el pájaro... Cada vez que quedo con mi amigo Fran no podemos dejar de acordarnos de un sábado hinchando globos blancos en la Plaza de Colón, cientos, miles...

Alguno se preguntará ¿ha puesto Zipi en la entrada? Sí, lo he puesto remitiros a la siguiente foto, podría volver a hacer el juego de "quién es quién" pero la última vez más de uno y de dos me caló rápido y no es plan, ya sabéis el rubio es Zipi, ja ja ja ja, no iba a ser tan fácil.


Hermano en breve te llamo para felicitarte verbalmente, de momento tu felicitación online aquí la tienes, ¡¡Felicidades renacuajo!!