martes, 29 de abril de 2008

Mapoma 2008 (2) la carrera.

Después de desayunar, un café con leche y unos preparados de hidratos (napolitana de crema, donuts…) cogimos el coche, metimos la maleta que tenia que volver por la tarde a Huelva, y nos dirigimos al Hotel donde estaba alojado Paco de profesión churrero, de vocación atleta popular y de Huelva, Pablo es un habitual de su kiosco y sus churros parte de esa dieta mediterránea que tanto elogian los europeos civilizados. El hotel era el NH Sur, en el Paseo de la Reina Cristina, desde allí subimos por el Paseo del Prado en dirección a Recoletos, lugar de la salida del maratón y punto de encuentro con algunos otros amigos, concretamente en los camiones del ropero. Giramos por la calle de Felipe IV y tras un primer intento de aparcamiento allí mismo, del que nos privo una señal de prohibido a partir de las 14:00 y la buena cabeza de Pablo que dijo que ni locos llegaríamos al coche antes de esa hora, aparcamos definitivamente en la calle de Moreto, al lado de los Jerónimos como bien nos indicaría mas tarde Beatriz, vamos como locos y no sabemos ni donde dejamos el auto.
A las ocho y media ya estábamos en los camiones del ropero, por el camino vimos y saludamos a Rodri, que no iba a correr el maratón entero se metería en el km 30.
En los camiones nos encontramos a nuestros Leoneses, Miguel Ángel, Saturnino y un par de amigos, otro compañero de correrías de León y otro accidental, apareció también Juan Carlos acompañado de Rocio y tras unas fotos y comentarios previos dejamos la bolsa en el ropero e iniciamos el camino hacia la línea de salida, es un decir porque evidentemente con algo mas de 8.000 corredores (no 13.000 como Tele Madrid, la organización o Marca quieren vender) es muy difícil acercarse a la línea físicamente, además es mejor empezar siendo adelantado por pocos y con muchos por delante, la carrera pone a cada uno en su lugar mas tarde o mas pronto.
En los minutos previos de la carrera, paracaidistas, la patrulla aérea haciendo filigranas y por fin el pistoletazo de salida, un poco mas de dos minutos después del mismo pasamos por las alfombrillas que leen los chips, el tiempo es perfecto hay unas nubes muy finas que van a impedir el sol de justicia que podemos esperar, la temperatura aún no es excesiva, en los dos primeros kilómetros hasta la Plaza de San Juan de la Cruz Pablo que es el mas centrado mentalmente de los dos, reconoce nuestro exceso de confianza y recalcula que la media al kilómetro no puede ser mas rápida de los 6’ 30”, en cada punto kilométrico vamos calculando como lo llevamos y pensamos que estamos en esos números, recuperando segundos y con un colchón de dos minutillos, que ya habrá tiempo de usar, el tiempo soñado de 4 horas 30 minutos se convierte en otro mas adecuado de 4 horas 45 minutos.
Al principio de la prueba, yo me encuentro como un tiro y Pablo va “compensando” sus molestias, hasta que todo le moleste por igual. Entrando por Arenal cerca del PKM 17 Pablo se hace con un globo para Guillermo que nos espera en la Calle Mayor con Amelia, en Sol una banda de tambores despliega una energía tremenda que te lleva, primeras chocolatinas.
Vamos cogiendo cada vez mas el tono a la prueba, y nuestros cálculos nos indican que vamos marcando una media constante, estamos muy contentos, es un estado casi eufórico pero ya tenemos algo de experiencia y no nos dejamos llevar, Pablo me frena cuando me voy o la “palanca” me lleva, en el Paseo de Ruperto Chapí PKM 21, conocemos a un tipo peculiar que le gusta correr para poder hablar, Pablo luego dirá que en su casa no le hacían cuentas y que tenia que ir allí a hablar.
Pasamos la media maratón en 2 horas 15 minutos, el segundo plan va a pedir de boca, la Avenida de Valladolid, Paseo de la Florida ya hasta Puerta del Ángel PKM 25, se hacen un poco largos pero vamos bien, Pablo cada vez se siente mejor y va a más. Antes de cruzar “por las obras de la M30” hacia la Casa de Campo volvemos a ver a Guillermo y Amelia, se están marcando otro maratón, yo no lo digo pero no me encuentro tan bien como al principio, tengo un hormigueo en los dedos de los pies que me resulta incomodo y no me ayuda nada el paso por la Casa de Campo, mi mente me juega una mala pasada y empiezo a desmotivarme a pasos agigantados, no lo veo nada claro y Pablo en plenitud es el que tira de mi, empiezan los calambres y pinchazos, PKM 26, 27, Carretera del Batan PKM 28 voy fatal y no encuentro nada en mi cabeza que me ayude, solo Pablo que me lleva, Paseo de los Castaños PKM 29 y salimos de la Casa de Campo hacia la Avenida de Portugal PKM 30, tengo cierta mejoría solo mental he salido de la Casa de Campo me alivia, físicamente reclamo Reflex de todos los sanitarios con los que me cruzo la pierna izquierda no va nada bien y lo peor es que se que va a empeorar.
PKM 34 volvemos a ver a Amelia y Guillermo, eso me da un poquito de empuje y el pensar que ya quedan 8 km, en el PKM 36 ya le digo a Pablo que tire el que yo puedo seguir corriendo, a regañadientes me deja entre el 37 y el 38 en la calle Méndez Álvaro, para mi esto es un infierno, corro y ando a partes iguales, cuando corro me adelanta todo el mundo, cuando ando adelanto yo, PKM 39 Paseo Infanta Isabel, no me queda nada hago el último esfuerzo a pasitos muy cortitos intento mantener un ritmo, del 40 al 41 viene la traca final la Avenida de Menéndez Pelayo una hilera interminable de “cadáveres andantes” este final de carrera es cruel PKM 41, ya solo queda meterse al Retiro miro el crono, si pudiera apretar bajaria la marca de mi último maratón, y no se de donde ni como pero consigo apretar, entro en el Retiro en el Paseo del Duque Fernán Nuñez, la gente anima sin parar sigo mirando el crono lo puedo conseguir, duele esta pierna izquierda pero que da tan poco, entro en meta en 4 horas 47 minutos 4 segundos, he bajado en 1 minuto 21 segundos mi anterior marca, se me escapa un grito de furia y dolor.
Una voluntaria me pone un plástico en los hombros y me da la enhorabuena “campeón” me dice no puedo ni hablar la sonrió sin mas, y a lo lejos veo a Pablo 4 horas 42 minutos 7 segundos, tiempazo impresionante el segundo calculo fue el bueno.
Un saludo.

3 comentarios:

superop dijo...

Te iba a haber llamado para que me contases qué tal te había ido, pero preferí enterarme por aquí... y acerté de pleno.

Emocionantísimo el relato, junto con la preparación del relato anterior...
Eres mi héroe, campeón.

Impresionante.

Fernando dijo...

Sin palabras....
Con tu descripción de la prueba, consigues que uno se introduzca de lleno en la misma, y se pueda hacer una idea del ambiente popular que rodea al maratón, y lo mas importante, haces que nos identifiquemos plenamente con tus sentimientos y emociones.
Eres el mejor!!

Abelardo Cuerda Leira dijo...

Superop, Fernando y Losito, que me escribió ayer un email que me llena de orgullo y satisfacción (como a Juan Carlos y a Sofía), muchas gracias a los tres por vuestras palabras y ánimos, de todas las distancias que corro sin duda el maratón es la mas difícil y lo es porque se parece demasiado a la vida, tiene alegrías y penas a partes iguales y que se solapan sin tiempo para asimilar unas u otras, yo siempre he tenido mucha suerte (aunque a veces y puntualmente no lo parezca) y la he tenido porque siempre he tenido al lado "AMIGOS" que me han hecho las cosas fáciles, en este caso el gran Pablo, ese es el "secreto" para afrontar maratones y el día a día (como Joe Rambo), gracias de nuevo por vuestras palabras, un saludo Abe.

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