viernes, 31 de mayo de 2013

Resumen de la última semana...


Bueno se me ha ido de nuevo la pinza y me planto un viernes hablando de cosas que sucedieron por ejemplo el domingo pasado e incluso la semana pasada, aún tengo que coger el aire a estar en misa y repicando, es difícil pero creo que lo voy a conseguir...

Cambios en mi ranking de ídolos:

Así como suena, la semana pasada hubo un vaivén en las posiciones de mi ranking de ídolos, algún día os pasaré esa más que variopinta lista, de momento os cuento cómo y por qué ha tenido cambios en la cabecera.
Algunas y algunos de mis ídolos, son al tiempo personas queridas y muy cercanas, quizás en la infancia es relativamente fácil que así sea, pero recordad los que hace tiempo ya pasasteis como yo por ello, que hay una época muy larga llamada adolescencia que trastoca desde las hormonas hasta el criterio. Es en esa época cuando el ranking de ídolos sufre convulsiones comparables a las de una cámara magmática de un volcán cuando está preparando una bien gorda. Como norma general, que no obligatoria, los seres queridos que antes ocupaban los puestos punteros por méritos propios caen en desgracia hasta el punto de poder desaparecer incluso de esa lista...
La semana pasada, por exigencias del guión tuve que ocuparme en mayor medida, de las supernenas, sus cuidados y por ende de unas cuantas atribuciones domésticas que vienen en el mismo pack. Durante esos días pensé en cómo demonios se organizaba mi madre con seis en casa y cómo nunca los seis tuvimos la sensación de estar desatendidos o menos atendidos que los otros. Pero más cerca en el tiempo, pensé cómo es posible que Tábita trabajando, estudiando, aguantándome pueda además atender a las supernenas y a su pack de atribuciones domésticas correspondiente.
Las madres son una clase de superhéroe de los que no se escribe en comics, pero tienen más superpoderes de los que yo haya leído jamás en Marvel. Las madres vuelven a la cúspide de mi ranking de ídolos.


4ª Carrera HM Corre por la vida:

El domingo corrimos en Boadilla del Monte, la cuarta edición de la carrera que la empresa Hospitales de Madrid organiza a beneficio de Unicef, correr y por una causa solidaria diez kilómetros, más no se pude pedir.
Era la primera vez que acudía a esta carrera y he de decir que si lo hice fue por la insistencia de Ángel compañero del NCS y que ya la ha corrido en otras ocasiones, se celebra en la localidad donde trabaja y no puede faltar. Me alegro que insistiera, la carrera merece la pena. Este año ha transcurrido casi en su totalidad por el monte de Boadilla, salvo unos pocos metros al inicio en la Avda de Monteprincipe y después un tramo adoquinado al pasar por el Palacio de Boadilla. Había una posibilidad de tener que subir una cuesta de esas que quitan el hipo pero en el último momento la organización decidió quitarnos ese "placer". Carrera con toboganes sin ninguna dificultad añadida quizás los kilómetros seis y siete un poco más duros, el número de participantes ayuda a no colapsar algunos caminos más estrechos, si mantienen este circuito han conseguido uno bastante rápido e interesante.
La organización impecable, con carreras para los más pequeños, sorteo de unos portátiles, servicio de fisioterapia, aparcamiento gratuito, no se les puede poner ninguna pega, en absoluto. El año que viene si cuadra repetiré. Corrí todo el tiempo con Carlos 2, e hicimos un tiempo de 55'50" a 5'40".

Los compañeros del Nunca de izda a dcha Jenni,
Ángel, el menda, Carlos 2 y Luis con su peque-grande.

Próximamente...

Los próximos compromisos ya confirmados (realizada la inscripción), son en primer lugar la Carrera del Pinar de San José, otra causa benéfica y que se celebrará el día 16 de junio, a ver si puedo salir a correr antes ji ji ji ji.
Luego el Cross del Pinar de Piedralaves el día 29 de junio, para esa sí que necesito correr algo más...
Bueno ya os contaré cómo lo hacemos...
Un saludo.

lunes, 20 de mayo de 2013

Desmontando a Abelardo Cuerda


El pasado 28 de Abril "corrí" el Maratón de Madrid, no es ningún secreto, pero hasta este momento no había tenido ocasión de hablaros de lo que fue y pudo ser mi carrera, esa que cada uno corre consigo mismo o en ocasiones contra uno mismo. Lo primero de todo recordaros que con éste ya llevo finalizados doce maratones, es una cifra más que aceptable, lejos de las proezas realizadas por alguno de mis amigos, pero que hoy por hoy me colma y satisface por completo.
Escribí una entrada sobre las cosas mal hechas por la organización del Mapoma, para ser justos es cierto que ese día alguien más hizo muy mal las cosas...



No se puede correr un Maratón sin entrenar...

Bien quizás debería matizar el verbo "poder" pero no quiero, es cierto que se hace, se corren maratones sin entrenar, yo soy un mal ejemplo de ello. De los doce maratones finalizados solo el 50% había entrenado cerca del umbral necesario. Y a pesar de haber entrenado algunos de ellos me salieron fatal, porque no todo es meter kilómetros a las piernas, no todos los días la cabeza funciona igual y qué decir de otros órganos vitales...
No se puede correr un maratón sin entrenar por dos motivos, el primero y más importante por la gente que está esperándote y viéndote en el recorrido, un maratón tiene de por si un nivel de exigencia y sufrimiento que asusta al espectador que no ha corrido uno; si además esos espectadores tienen el handicap de quererte les estás amargando una mañana porque sí, no es justo.
El segundo motivo es físico, los que ya hemos corrido maratones sabemos cómo se nos queda el cuerpo al acabar, y cómo va poniéndose según van cayendo los kilómetros, si al esfuerzo que suponen los 42 kilómetros le sumas el ir sin entrenar, estás añadiendo un sufrimiento gratuito a tu cuerpo, solo tenemos un cuerpo y nos debe funcionar mejor o peor hasta el último día, hay que cuidarlo.

La carrera, cómo fue...

Yo pensaba "correr" desde el principio solo, porque sabía que era difícil encontrar entre mis compañeros de viaje alguien con mi ritmo, los más cercanos eran Jaime y Juan, pero sinceramente las piernas largas estando fatal de forma se me suelen atragantar. Pero Juan se empeñó en ir conmigo y he de reconocer que no se nos dio mal, hasta que aguantamos juntos.
La idea era marcar ritmos entre 6' y 6'30", y hasta el kilómetro 27 lo cumplimos a la perfección. En ese kilómetro yo tuve que parar a hacer aguas menores, en plena Casa de Campo. Y cometimos un error, yo no soy rápido en esos trances, perdí algo más de cuatro minutos, y le dije a Juan que siguiera que le cogería en Lago. Fue una mala decisión como después se demostró, lo primero porque salvo que yo iba congelado, por algo que luego os comentaré, todo iba más o menos controlado. Así las cosas, me costó recuperar ritmo yo solo, en realidad no lo volví a coger, creo que con Juan lo habríamos conseguido gradualmente, y los que lo conocéis sabéis lo "mágico" que tienen esos kilómetros dentro de la CdC, en Lago Juan llegó con una pájara monumental que le obligó a dejar la carrera, yo llegué y ese era en principio el objetivo, pero sinceramente no contaba llegar ya tan fastidiado. Sabía que tenía gasolina para 30 ó 32 kilómetros de Madrid, me quedé sin ella antes y pienso que es por haber roto el dúo que tan bien estaba funcionando, me equivoqué y esa equivocación creo que fastidió a Juan, otro gallo hubiera cantado si seguimos con nuestra sociedad, hoy con perspectiva debo disculparme con Juan, perdona.
Pasado Lago y ya sabiendo que Juan había abandonado, empezaba lo que yo sabía iba a ser un calvario, lo fue, pero sabía que iba al matadero desde hacía semanas. Así que andando deprisa, corriendo despacio, bufando y arrastrándome llegué a meta en 4h 59' 44".

Errores de primerizo...

Bien, hay cosas que con la experiencia no deberían ocurrir, vamos que no deberías hacer que ya eres mayorcito y sabes lo que hay... Pues no amigos, el tito Abe es un pequeño gran desastre, en la foto que acompaña esta entrada se me ve con una camiseta de manga larga roja, bien es de la carrera de Alovera de este año, la camiseta no-transpirable más buena que nunca me hayan dado... Con el frío de ese 28 de abril, al tito Abe no se le ocurrió otra cosa que correr hasta el kilómetro 33 ó 34, no recuerdo, con ella. Así las cosas, una sensación de congelación me acompañó hasta ese momento, todo el sudor se quedó ahí reconcentrado...
En fin, como bien sé, es preferible una sensación de frío al principio hasta que la maquinaría funciona y equilibra la temperatura corporal con la exterior, con una buena camiseta, como la del NCS éso es una misión más fácil.
Otro error, pero achacable a no tener un test anterior, es llevar las medias de compresión en el maratón, pero ya está comprobado, al menos a mi cuerpo no le vienen bien. Hasta media maratón sí, más allá me producen efectos desagradables a modo de pinchazos y calambres en los gemelos, no debo usarlas.

Lo mejor de mi carrera...

Hubo cosas muy buenas en mi carrera, pero ninguna achacable a mí, por desgracia, la animación a lo largo de la carrera de la gente que me quiere, de nuevo tengo que dar las gracias a Beatriz que esperó en meta con la que caía, muchas gracias. A Marisol que siguió su primer Mapoma y creo que disfrutó como una enana, muchas gracias. A Yoli, la mujer de Juan que también fue de la partida, muchas gracias. Y a Tábita que volvió a sufrir esperando a que llegase, muchas gracias y perdona cariño.
En el primer avituallamiento de la carrera teníamos a muestra compañera del NCS Jenni de voluntaria, muchas gracias Jenni y las hacemos extensivas al resto de voluntarios, muchas gracias.
En la animación del equipo avanzado estaba como siempre Ángeles y nuestra compi Sonia, muchas gracias compañeras y amigas.
En fin lo mejor de la soledad del corredor de fondo, sigue siendo la inmensa compañía que se tiene.

Resumiendo...

Es cierto que no tenía argumentos para terminar este maratón, no tenía ese tipo de argumentos que se deben tener, los que te dan la preparación y mentalización para afrontar una carrera de este tipo, no los tenía, pero tenía otro incontestable. Un buen amigo quería y no podía correr este Mapoma, y a mí me parecía casi un insulto que pudiendo al menos no lo intentara, y me puse pies a la obra. Lo corrí por mi amigo y por todos aquellos que queriendo este año no podían, quizás habrá gente que no lo entienda, no me importa mucho.
Ya sé que en más de una ocasión he comentado algo parecido a "no vuelvo a correr un maratón sin entrenarlo". sé que lo he comentado en alguna ocasión, pero esta vez es distinto, esta vez lo voy a hacer, ni uno más sin entrenarlo. Exijo a los que organizan maratones que tengan respeto al maratón y creo que en buena lógica debo aplicarme esa máxima. Eso no significa que no me vuelva a apuntar con mis amigos a los maratones que se nos crucen, lo que significa es que no correré ni un kilómetro más de los que físicamente este preparado para correr, si puedo acompañaré a mis amigos unos kilómetros para saborear con ellos el maratón, pero no más.
Así que tras doce maratones, ¿llegaré a trece? solo depende de mí, y vosotros lo sabréis de primera mano, de momento éstos son los fríos (y miseros) datos de los que tengo en mi haber:

Mapoma 2003:     5h 01' 53"
Amsterdam 2005: 5h 04' 06" 
Mapoma 2006:     4h 48' 27"
Mapoma 2008:     4h 47' 04"
Sevilla 2009:       4h 44' 40"
Bilbao 2009:        4h 59' 44"
                Castellón 2010:   4h 17' 52"    M.M.P.
Mapoma 2011:     4h 18' 49"
Berlín 2011:         4h 44' 38"
Zaragoza 2012:    4h 37' 16"
Lisboa 2012:        4h 41' 56"
Mapoma 2013:      4h 59' 21"

miércoles, 15 de mayo de 2013

5ª Vuelta a la Casa de Campo


Se me acumulan las cosas de las que escribir y se me escapan los días vivos... El domingo pasado corrimos en la Casa de Campo, la quinta edición de la que ya es una clásica del calendario Madrileño, con sus dieciséis kilómetros y medio, clavados según el juguete. Era mi segunda vez, ya corrimos en 2010 la segunda edición, allí estaban Saturnino, que en esta ocasión ha preferido hacer ciento un kilómetros en Ronda, cosas suyas, y el gran Ángel que lesionado y todo estuvo acompañándonos y recogiendo espárragos...
En esta edición tampoco he ido mal acompañado, en carrera Juan me acompañó unos kilómetros y por delante abriendo camino y espantando a las alimañas de la CdC iban Ángel, Gustavo y Ricardo que por fin coincidíamos en la provincia de Madrid y no en la de Ávila, lo cual es ya una tradición... Grandes chicos estos que me acompañaron en el pre y el post carrera, aunque Juan se nos escaqueó en el post... 

Pero yo tengo que reconocer el mérito que merecen a otras dos personas que de una u otra manera me acompañaron el domingo, una a los cinco paquetes que corríamos, Jenni que estuvo en el "pre", el "post" y en el transcurso esperando en la meta, muchas gracias. Y la otra es Marisol, la madre de mi costilla, que estaba allí en el kilómetro trece después de subir los repechos del Zoo y sus ánimos se agradecieron para poder terminar con buen pie, muchas muchas muchas gracias.

En cuanto a la organización, todo perfecto, quizás la única pega es que dieron el agua un poco tarde, creo que el calor excesivo pedía haberla tenido antes. Pero sinceramente os digo que quiero recordar que la vez anterior fue igual y no me pareció tarde, así que sin duda fue el calor la diferencia. Además por logística creo que el mejor sitio para darla es el que utilizan, así que debería haber llevado una botellita desde el principio en la mano...



Cosas, antes de que se me pasen, me falta mi crónica del Mapoma, de mi "carrera", porque no solo de criticar a Pedro Rumbao vive este Bloguero aunque a él y su entorno no se lo haya parecido en estos días pasados... Y es más tengo preparada otra entrada en la que desde mi humilde posición le voy a dar al señor Rumbao y sus acólitos  tres o cuatro consejos para "mejorar" en el Mapoma 2014, constructivos...
Además os tengo que anticipar las próximas citas por si coincidimos en alguna de ellas, que sé de buena tinta "que os gusta la gasolina".
Un saludo.