martes, 20 de diciembre de 2011

Para Carlos, Óscar y Conchita


La entrada de hoy debería de tratar en principio de la carrera que corríamos el domingo, en Paracuellos del Jarama, pero no siempre lo que debería ser termina siendo lo que es. He tenido un fin de semana intenso, un buen amigo ha pasado por uno de esos trances de los que Tábita hablaba el otro día, la ausencia de seres queridos no por esperadas son menos dolorosas.

Desde hace algunos años el lema del que ahora es nuestro Club, “nunca correrás solo” se ha convertido en una constante en mi vida, empecé corriendo con Pablo, le siguió el “d3”, el Club de Atletismo de la AVT en el que conocí a grandes amigos que siguen corriendo conmigo, y ahora nuestro Club que sigue creciendo y creciendo. Pero correr hombro con hombro, es una experiencia que solo se puede tener con determinadas personas, es algo muy especial. No es fácil adaptar los ritmos de carrera de dos personas, muchas veces se está descompasado, hay muchas variables que influyen, el estado físico y las capacidades de cada corredor, la estatura, los gustos, los objetivos… Yo tengo un compañero de zancadas que durante los últimos años en las carreras por la Comunidad de Madrid ha acompasado su ritmo a mis posibilidades y necesidades, “yo corro contigo, eh” ha sido la frase reiterada hasta la extenuación antes de la mayoría de las carreras que hemos disfrutado juntos y por supuesto nunca ha faltado a la cita posterior con la “re-hidratación”, cita sin la que no entendería yo muy bien esto de ir a correr carreras.

La mayor parte de las veces las empezamos y terminamos juntos, a lo sumo al final nos distanciamos un poco, dependiendo de quién vaya más fresco, pero cuando estoy muy mal me aparto a un lado abandonándole y él, que sabe que no puedo, me deja quedarme atrás, sin presiones. Ya hemos llegado a ese punto de sintonía que no hace falta dar explicaciones se ve hasta dónde llegaremos solo con cruzar una mirada sin palabras. Para mí es muy importante esa sintonía que tenemos en las carreras, pero es mucho más importante la amistad que me brinda fuera de las carreras. Los que me conocéis de toda la vida (qué viejos sois) sabéis lo alto que el concepto “amistad se encuentra en mi escala de valores. Es de esas personas que por extraño que me siga pareciendo me ha abierto las puertas de su casa, me ha dejado compartir su familia y amigos, sigo sin entender a estas alturas de mi vida por qué hay gente que me da tanto.

Carlos, mi amigo, “el Churri”, ha tenido una semana y un final de la misma intenso, desde el domingo tendrá una ausencia presente, el domingo por la noche comprobé que no va a estar solo con esa ausencia, tiene muchos amigos alrededor y le acompañarán siempre, porque nunca correrá solo sin ninguna duda, yo seguiré corriendo a tu lado. 

Para Carlos y su hermano Óscar, para vuestra madre Conchita y el resto de vuestra gran familia mi cariño más sincero, sé que también tenéis el del resto de personillas que hacemos posible este blog y por supuesto de la gente, buena gente de nuestro Club, y para Carlos padre este nuestro homenaje.


6 comentarios:

Alberto dijo...

Me uno a este homenaje de mi hermano en el que resume en pocas frases lo que sentimos los que formamos esta gran familia.
Carlos, Oscar y Conchita, recibid un fuerte abrazo y como dice el nombre de nuestro club
"NUNCA CORRERÁS SOLO"

SONIA dijo...

No hay mejor homenaje y mejores palabras que estas para arropar a Carlos, Oscar y Conchita. El nombre de nuestro club lo dice todo.

Un fuerte abrazo desde León.

Saturnino dijo...

Triste homenaje el que hoy hacemos a Carlos, Oscar y Conchita, pero sin duda que muy merecido; contad con nosotros para todo lo que necesitéis y saber que en estos momentos no estáis solos.
Un fuerte abrazo y que los recuerdos hagan este trance más llevadero.

Beatriz dijo...

En momentos como éste es difícil encontrar las palabras adecuadas, las de Abe son tan acertadas que me permito hacerlas propias.
Un abrazo Carlos, Óscar y Conchita y mucho, mucho ánimo.

Anónimo dijo...

Acabo de leer la entrada de Abe, mi gran amigo Abe, quien me acompañó y ayudó a desconectar durante las últimas horas de vida de mi padre, demostrando lo gran amigo que es y, sobre todo, lo grande que puede llegar a ser como persona.
Desde aquí, y en nombre de mi madre,de mi hermano y en el mio propio, quiero dar las gracias por el apoyo recibido. Me siento orgulloso de tener la familia y los amigos que tengo.
Abe, muchas gracias por las palabras que nos dedicas en esta entrada... eres una persona extraordinaria, eres "grande", eres un gran amigo.

Carlos Ortiz de Taranco Eguía

Rosa dijo...

Nada como los grandes amigos!!!
Emotivo Homenaje
FELIZ NAVIDAD

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